Amnistía Internacional y otras agrupaciones dicen que por lo menos 10.000 personas quedaron sin techo en la barriada pobre de Kibera, en Nairobi, donde el gobierno desea construir una vía. Las agrupaciones acusan al gobierno de violar la orden de un juez que le prohíbe sacar a los habitantes sin tener listo previamente un plan de reubicación.
En el oeste de Kenia, por lo menos 7.888 personas han sido expulsadas de sus casas a fin de proteger una instalación de colección de agua potable llamada Complejo Forestal Fau. Las organizaciones denuncian que las expulsiones violan los derechos de la gente afectada.