Muchos dijeron que no están seguros en Egipto porque agentes sudaneses que operan en el país con la tácita aprobación egipcia los amenazan con regularidad, a ellos y a sus familias, en ocasiones de manera violenta.
Tayeb Ibrahim, quien ha trabajado para exponer abusos del gobierno sudanés en áreas que controla en la volátil provincia de Kordofan del Sur, quedó parcialmente ciego después de que fue atacado con ácido por agentes del gobierno sudanés y de que escapó por poco a ser llevado de regreso a su país después de ser secuestrado en Egipto.
"Estoy totalmente deprimido. Hace más de un año que fui aprobado para ser reubicado, aprobé mi examen médico apenas la semana pasada y esperaba ver a familiares que viven en Iowa. Pero en lugar de ello quedaré varado aquí preocupado por mi seguridad física", lamentó Ibrahim, de 40 años, quien al igual que muchos refugiados sudaneses no tiene documentos para viajar y por lo tanto no puede salir de Egipto.
Los sudaneses que viven en Egipto se quejan constantemente de discriminación y hostigamiento, mientras que activistas defensores de los derechos democráticos y opositores al régimen del presidente sudanés Omar al-Bashir dicen que enfrentan abusos de fuerzas de seguridad tanto sudanesas como egipcias.
Los grupos defensores de los derechos civiles han documentado en el pasado casos en los que activistas han sido blanco de la policía secreta sudanesa con violencia, incluyendo violación sexual. Egipto ha negado cualquier involucramiento en tal abuso.
Existen oficialmente alrededor de 36.000 sudaneses en Egipto con estatus de refugiados, en su mayoría ex residentes de la región de Darfur que huyeron de milicias islámicas y tribales auspiciadas por el gobierno en un conflicto separatista que ocupó los titulares noticiosos hace una década, pero que ahora ha sido eclipsado por otras crisis regionales en Siria e Irak.
"Era como temer nuestro propio grupo Estado Islámico en Sudán, patrocinado por el gobierno, y que ha estado persiguiéndonos durante años", dijo Awad, una activista sudanesa defensora de los derechos de la mujer de 33 años de edad que ha vivido en El Cairo desde 2012. Durante ese tiempo, agregó, ha sido víctima de robos en su vivienda y de un ataque de hombres sudaneses que viajaban en una motocicleta. Al igual que otros entrevistados, se negó a proporcionar su apellido por temores sobre su seguridad.
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Brian Rohan está en Twitter como: www.twitter.com/brian_rohan
FUENTE: Associated Press