Los demandantes quieren una compensación más alta que la que ofrecen Lufthansa y su escuela de vuelo, con sede en Estados Unidos, alegando que permitieron que el piloto Andreas Lubitz completase su formación a pesar de las evidencias de que padecía problemas psicológicos.
Autoridades francesas y alemanas concluyeron que Lubitz estrelló intencionadamente el Airbus A320 contra la ladera de una montaña en Francia en 24 de marzo de 2015, matando a las 150 personas que iban a bordo del vuelo 9525 de Germanwings entre Barcelona, España, y Dusseldorf, Alemania.
Se espera que el juicio que comenzará el miércoles en Essen, una ciudad del oeste de Alemania, dure varios días.