La agencia estatal Omán News Agency anunció su fallecimiento el viernes por la noche en su cuenta de Twitter. Se creía que el sultán padecía problemas de salud y viajó a Bélgica el mes pasado para someterse a exámenes, según dijo la corte real, que declaró tres días de duelo.
El sultán educado en Gran Bretaña reformó una nación en la que sólo había tres escuelas y leyes estrictas que prohibían la electricidad, los radios, los anteojos e incluso los paraguas cuando él ascendió al trono. El líder omaní no se casó, no tuvo hijos ni nombró a un heredero.
Durante su reinado, Omán se convirtió en un popular destino turístico y un interlocutor diplomático crucial en Medio Oriente, equilibrando cuidadosamente sus vínculos con Irán y Estados Unidos
En el gobierno de su padre, el sultán Said bin Taimur, el país parecía medieval. Nadie podía viajar al extranjero, la esclavitud era legal y la música estaba prohibida.
Un golpe de Estado el 23 de julio de 1970 concluyó cuando el sultán Said se dio un balazo en el pie y luego se exilió en Londres. Entonces Qabus asumió el poder.