La reciente toma de Palmira por parte del ejército de Damasco, con apoyo de la aviación rusa, fue una importante victoria sobre el grupo extremista Estado Islámico, que durante 10 meses impuso un régimen de terror en la ciudad.
Rusia se comprometió a ayudar al gobierno sirio con la retirada de las minas instaladas en las ruinas, y el Ministerio de Defensa explicó en un comunicado el jueves que el primer grupo de artificieros había aterrizado a primera hora en la base rusa en el país. No estuvo claro de inmediato cuando viajarán a Palmira.
Se espera que el desminado se demore varios meses.