Las autoridades cerraron decenas de escuelas y exhortaron a los residentes a apagar luces, calefacción, estufas y evacuar sus viviendas y negocios.
Trabajadores de la compañía estatal de hidrocarburos, Pemex, pudieron controlar la fuga y la gente pudo regresar a sus casas ya avanzada la mañana. La fuga también causó el cierre del principal mercado mayorista de esa ciudad durante las horas de mayor actividad.
Pemex tuiteó que la fuga estaba en una línea subterránea de gas aparentemente dañada por una conexión ilegal. Cerró de inmediato el gasoducto.
En 2017, ladrones realizaron 10.363 conexiones ilegales en gasoductos estatales.