"Vamos a comprar tierras a los privados para el posconflicto", anunció el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, en entrevista con el diario El Tiempo. Iragorri precisó que la medida es parte de una reforma agraria que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos presentará al Congreso en próximas semanas para su estudio y aprobación.
Los terrenos, de cuyos dueños no se entregaron detalles, serán adquiridos en 10 departamentos del país.
Los lotes comprados alimentarán un banco oficial de tierras junto a los terrenos que les fueron quitados a los narcotraficantes y a otros actores armados fuera de la ley, como las guerrillas. El ministro espera tener disponibles unos dos millones de hectáreas para entregar a los "campesinos más necesitados".
Otras de las fuentes que surte al banco es la suma de tierras baldías, que asciende a un millón de hectáreas, muchas de las cuales le habían sido despojadas al Estado por las fuerzas ilegales.
Irragori explicó que se cuenta con 19.000 millones de pesos (unos 6,3 millones de dólares) para que los campesinos beneficiarios, además de adquirir tierras, desarrollen un proyecto productivo y construyan una vivienda rural.
Colombia es un país de 113 millones de hectáreas rurales.
Estas políticas agrarias refuerzan las medidas acordadas entre el gobierno y la guerrilla de las FARC en la mesa de negociaciones instalada en La Habana desde noviembre de 2012 para acabar con una guerra de medio siglo.
A la fecha, las partes también han alcanzado acuerdos parciales sobre participación política y lucha contra el narcotráfico. Discuten ahora la manera de reparar efectivamente a las víctimas del conflicto.
FUENTE: Associated Press