La corte comunitaria, con sede en Estrasburgo, Francia, decretó que Italia debe pagar a Knox 10.400 euros en concepto de daños y más 8.000 euros adicionales por costes y gastos.
En su denuncia, Knox alegó que la falta de un abogado o intérprete durante una larga noche de interrogatorios el 6 de noviembre de ese año violó sus derechos.
En su fallo, el TEDH dijo que Italia no pudo demostrar que “la restricción del acceso de la señora Knox a un abogado... no había dañado irreparablemente la imparcialidad del proceso en su conjunto”.