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Game of Thrones

Científicos dan un paso hacia la "resurrección" del lobo gigante de Game of Thrones con un ADN de más de 10 mil años

Los lobos terribles o gigantes, que se hicieron famosos gracias a la serie, se extinguieron hace unos 13.000 años. Ahora, investigadores han criado cachorros de lobo gris que portan genes de sus primos ancestrales

El lobo terrible o lobo gigante, inmortalizado por la serie Game of Thrones, podría estar más cerca de volver a la vida.

Aunque esta especie se extinguó hace aproximadamente 13.000 años, un equipo de científicos de la empresa Colossal Biosciences ha logrado criar cachorros de lobo gris que portan una veintena de genes característicos de este antiguo depredador.

La iniciativa forma parte de los esfuerzos de "desextinción", una línea de investigación que busca recrear especies extintas mediante la modificación genética. En este caso, los investigadores extrajeron ADN de dos antiguos fósiles de lobo terrible y editaron 20 genes de lobos grises modernos para asemejarlos a sus parientes prehistóricos.

Científicos dan un paso hacia la "resurrección" del lobo gigante de Game of Thrones con un ADN de más de 10 mil años
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Los embriones resultantes fueron implantados en madres sustitutas y el resultado fue el nacimiento de tres cachorros: Rómulo, Remo y Khaleesi.

Los ejemplares presentan rasgos distintivos, como un tamaño mayor al promedio, pelaje blanco y denso, y una contextura más robusta. Aunque no son genéticamente idénticos al lobo gigante original, los científicos aseguran que representan una versión funcional del animal extinto.

Beth Shapiro, directora científica de Colossal, calificó el logro como el primer caso exitoso de desextinción. "Estamos creando copias funcionales de algo que solía estar vivo", declaró.

Los lobos nacidos en este experimento vivirán en cautiverio, pero la tecnología podría tener aplicaciones futuras para conservar especies amenazadas, como el lobo rojo de Carolina del Norte. De hecho, Colossal también ha anunciado la clonación de cuatro ejemplares híbridos de lobo rojo y coyote, con la esperanza de fortalecer la diversidad genética de esa especie.

El proyecto de desextinción no estuvo exento de desafíos. Los científicos debieron encontrar un equilibrio entre replicar los genes del lobo terrible y evitar enfermedades genéticas, como sordera o ceguera. Para lograrlo, reemplazaron algunas mutaciones por versiones más seguras presentes en lobos y perros actuales.

Los primeros intentos no prosperaron, pero finalmente nacieron cuatro crías. Una de ellas murió a los pocos días, pero una autopsia descartó que su muerte se debiera a la manipulación genética.

Matt James, director de manejo animal en Colossal, describió la emoción del momento en que vio nacer al primer cachorro con pelaje blanco: "Ese primer destello blanco fue una verdadera bofetada. Se me quedará grabado para siempre".

El lobo terrible se separó evolutivamente de los lobos modernos hace unos 4,5 millones de años y dominó gran parte de América del Norte hasta su extinción. Superaba en tamaño al lobo gris y tenía poderosas mandíbulas capaces de cazar caballos y bisontes. Sin embargo, con la desaparición de estas presas, y posiblemente por la acción humana, la especie desapareció.

Julie Meachen, paleontóloga que participó en la secuenciación del ADN antiguo, destacó que los lobos gigantes eran un 25% más grandes que los actuales y tenían genes que explican su tamaño y pelaje característico.

A pesar del entusiasmo, algunos expertos como Adam Boyko, genetista de la Universidad de Cornell, advierten que los nuevos ejemplares no pueden considerarse lobos gigantes auténticos. No han crecido en manada ni en un hábitat natural, lo que limita su comportamiento y microbioma intestinal.

Colossal también ha colaborado con comunidades indígenas estadounidenses. La Nación MHA de Dakota del Norte expresó su apoyo al proyecto, valorándolo como un recordatorio de la responsabilidad ambiental.

Por ahora, Rómulo, Remo y Khaleesi vivirán en un entorno controlado. Pero su existencia plantea nuevas preguntas sobre la ciencia de revivir especies y el futuro de la conservación en un mundo cambiante.

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