En su papel como una embajadora de buena voluntad para la agencia de refugiados de la ONU, Blanchett dijo durante una reunión del Consejo de Seguridad que escuchó “relatos desgarradores” de torturas, violaciones y de personas que vieron cómo mataron a sus seres queridos.
“Soy madre y vi a mis hijos en los ojos de cada niño refugiado que conocí”, expresó. “Me vi en cada padre de familia. ¿Cómo puede una madre soportar ver que su hijo es arrojado al fuego?”.
La dos veces ganadora del premio de la Academia, incluido uno por mejor actriz, dijo: “Nunca olvidaré su sufrimiento”.