El presidente Michel Temer aprobó la ley correspondiente en momentos que su gobierno aboga por medidas de austeridad para ayudar a Brasil a salir de la recesión.
Los 11 jueces ganarán en equivalente de 10.101 dólares mensuales en lugar de 8.659, un aumento del 16%. Esto provocará un efecto dominó, ya que varias remuneraciones en el sector público están ligadas a las del tribunal.
El aumento es parte de un acuerdo con el presidente del tribunal, Jose Dias Toffoli, que obligaría a los jueces y otros funcionarios a renunciar a un subsidio para vivienda de 1.123 dólares mensuales.
Michel está en las últimas semanas de su gobierno, ya que el presidente electo Jair Bolsonaro, de ultraderecha, asumirá el 1 de enero.