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La ventaja de jugar en casa ha marcado la historia del Mundial. Ahora México recibe a Inglaterra

Inglaterra enfrenta el domingo el desafío máximo como visitante en este Mundial.

El duelo de octavos de final contra México en el Estadio Azteca presentará desafíos que van mucho más allá de lo que los Tres Leones han enfrentado hasta ahora. La altitud, el ambiente hostil, sin mencionar cualquier dosis adicional de picardía competitiva que pueda aparecer: todo forma parte de la experiencia de medirse con El Tri en Ciudad de México.

No hay nada como un gran partido de la Copa del Mundo el país anfitrión como protagonista, y cuando ese equipo tiene un historial en casa impresionante —como sin duda lo tiene México en el Azteca— existe un verdadero factor de intimidación. El Mundial se ha quedado en manos del país anfitrión en seis ocasiones, la más reciente en 1998. Pero hay esperanza para Inglaterra. Algunos de los partidos más célebres en la historia del certamen fueron aquellos en donde el local salió con la derrota.

A continuación, un repaso de las ventajas de jugar el Mundial en casa a lo largo de los años:

Los dos primeros Mundiales fueron ganados por los anfitriones: Uruguay en 1930 y luego Italia en 1934. Este último adquirió mala fama por el uso que Benito Mussolini hizo del torneo como herramienta política —¿y quizá por su influencia en el arbitraje?

“El régimen fascista hizo un abuso político del evento", señaló el escritor italiano Marco Impiglia casi 80 años después. "Fue una victoria cuestionable y en su momento generó muchas dudas”.

Cabe reconocer que cuatro años más tarde Italia se convirtió en el primer equipo en ganar un Mundial fuera de casa, después de levantar la copa en Francia.

La selección brasileña tiene un récord de cinco campeonatos, pero nunca ha triunfado en casa. En 1950, le bastaba un empate contra Uruguay para quedarse con el título —hubo una fase final de grupos en lugar de un único partido por el campeonato—, pero ante tal vez 200.000 asistentes en el estadio Maracaná de Río, los brasileños cayeron en una impensable derrota de 2-1.

Alcides Ghiggia, autor del gol de la victoria, dijo una vez que solo tres personas habían silenciado el Maracaná: “El papa, Frank Sinatra y yo”.

Esa derrota de 1950 permaneció el ambiente cuando Brasil volvió a albergar el torneo en 2014, y la caída del equipo en semifinales ante Alemania tal vez sea más bochornosa. Al menos esa vez el suspenso se esfumó pronto, cuando los visitantes marcaron una ráfaga de goles en el primer tiempo para encaminarse a una goleada de 7-1.

El único campeonato mundial de Inglaterra llegó en casa, y no estuvo exento de polémica. En la final contra Alemania Occidental en el estadio de Wembley, el disparo de Geoff Hurst en la prórroga pegó en el travesaño y rebotó hacia abajo. ¿Cruzó o no la línea de gol? La tecnología para decidir esas cuestiones no se implementó hasta varias décadas después.

Los árbitros concedieron el gol, que puso a Inglaterra arriba 3-2. Más tarde Hurst volvió a marcar para completar el triplete y cerrar marcador final de 4-2.

Holanda perdió finales consecutivas en 1974 y 1978, y en ambas ocasiones cayó ante el país anfitrión. En 1974, los neerlandeses anotaron en los primeros minutos, pero perdieron 2-1 ante Alemania Occidental. Cuatro años después, tuvieron que enfrentar a Argentina ante una multitud frenética en Buenos Aires. Los argentinos saltaron al campo varios minutos después que los holandeses, dejando a los visitantes solos frente a la hostil afición. Luego hubo una disputa sobre si René van de Kerkhof podía jugar con un yeso. Argentina terminó ganando 3-1 en la prórroga.

Los neerlandeses estuvieron cerca de enfrentar a Brasil en esa final. Argentina necesitaba al menos cuatro goles contra Perú en su último partido del grupo de la segunda fase para llegar a la final. Los argentinos ganaron 6-0, dando pie a numerosas teorías de conspiración.

A veces no está tan claro quién es el equipo local. Al menos eso era lo que Diego Maradona esperaba cuando Argentina se preparaba para enfrentar a Italia en la semifinal de 1990 en Nápoles. La figura del Napoli era reverenciada en esa ciudad, pero ¿los aficionados locales en verdad lo alentarían a él contra su propio país? Maradona sin duda intentó avivar las divisiones entre el norte y el sur de Italia.

“Después de tanto racismo, sólo ahora se apresuran a recordar que Nápoles es parte de Italia", declaró Maradona a Corriere dello Sport. "Ahora que han abofeteado a los napolitanos de todas las maneras posibles, alguien les dice que son italianos, que sólo importa Italia. Es increíble, absurdo, ofensivo”.

Al final, los aficionados alentaron a Italia, pero Argentina se convirtió en el primer equipo del torneo en anotar un gol contra los italianos para firmar un empate 1-1. Luego Argentina ganó la tanda de penales para eliminar a la Azzurri. En la final en Roma, Argentina tuvo una mala recepción y perdió ante Alemania Occidental.

El más reciente país en ganar el título en casa fue Francia, que nunca antes había llegado hasta la final. Los franceses ni siquiera se habían clasificado para los Mundiales de 1990 o 1994, pero en casa alcanzaron la final, impidiendo que Brasil consiguiera el bicampeonato.

El Mundial de 2002 fue coorganizado por Japón y Corea del Sur, y esta última protagonizó un notable torneo en el que accedió hasta las semifinales. Italia y España tuvieron poco que celebrar con el avance coreano.

Después de que los italianos perdieron ante Corea del Sur en la prórroga en los octavos de final, la FIFA informó que recibió cientos de miles de correos electrónicos de italianos furiosos por el arbitraje. En cuartos de final, Corea del Sur venció a España en penales después de que a los españoles se les anularon varias anotaciones.

El presidente de la FIFA, Sepp Blatter, negó cualquier conspiración, pero reconoció que hubo algunas decisiones equivocadas.

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FUENTE: AP

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