Funcionarios del gobierno, incluido el presidente Miguel Díaz-Canel, se reunieron el fin de semana frente a las viviendas asignadas a dos madres solteras: una había pasado más de una docena de años viviendo en un albergue y la otra residía en una sola habitación con dos hijos adolescentes, según medios estatales.
La Habana presume sus 2 primeras casas modulares mientras la capital de Cuba se desmorona
LA HABANA (AP) — Cuba dio a conocer las dos primeras viviendas modulares de La Habana hechas con contenedores de envío reutilizados, un paso crucial en una capital donde residencias antaño majestuosas se están derrumbando.
Los medios informaron que cuadrillas construyeron las viviendas en un mes con material excedente de proyectos de inversión turística, tecnologías desarrolladas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y contenedores utilizados previamente para importar desde China piezas para parques de paneles solares.
Funcionarios indicaron el sábado que Cuba tiene un déficit habitacional de más de 800.000 viviendas. En La Habana es donde la necesidad es más apremiante.
Yurieska Artunet Martí, una esteticista de 29 años que vive en la parte histórica de La Habana, se vio obligada a mudarse de su último apartamento porque se desintegró. Sigue viviendo en el mismo piso y en el mismo edificio, pero en la parte trasera, que todavía está en pie.
“Aquí todo el mundo de La Habana vive con miedo”, comentó mientras miraba hacia su techo podrido y las paredes que se desmoronan. Allí se refugian Artunet Martí, que tiene cuatro meses de embarazo, y sus tres hijos, de 7 meses, 1 año y 5 años.
El yeso de la pared cae sobre su cama mientras duermen, contó.
Artunet Martí no puede permitirse vivir en otro lugar. Hace dos meses se vio obligada a cerrar el negocio de belleza que llevaba desde su casa, donde los clientes tenían que subir escalones erosionados, esquivar madera astillada y evitar un enorme hueco donde alguna vez operó un ascensor.
“La gente por la condición del edificio no venía”, expresó.
Se sabe que las viviendas de La Habana Vieja, ampliamente admiradas y que abarcan estilos desde el colonial español hasta el barroco cubano, a veces se vienen abajo, especialmente después de lluvias intensas, y en ocasiones los ocupantes mueren.
Según datos gubernamentales de 2020, la isla, con casi 10 millones de habitantes, tenía 3,9 millones de viviendas, de las cuales casi el 40% se encontraba en condiciones regulares o malas. La falta de mantenimiento, una profunda crisis económica y las inclemencias del tiempo son las principales causas.
Ya nadie vive en los pisos superiores del edificio de Artunet Martí; todos fueron evacuados y trasladados a albergues por su seguridad.
“¿Qué vamos a hacer?”, expresó. “Sabemos que estamos en peligro, pero bueno, tenemos que aceptar la realidad”.
En otra zona de La Habana histórica, Carlos Sablón, de 60 años, recordó cómo una parte del tercer piso de su edificio se derrumbó por la noche. Sablón estaba viendo televisión en ese momento, pero supo lo que había ocurrido.
“Está bastante dañada por el tiempo”, dijo sobre la infraestructura del edificio mientras miraba desde la ventana de su segundo piso hacia un patio diminuto y en ruinas.
No había nadie en el tercer piso cuando ocurrió el derrumbe, pero los bomberos evacuaron a todos los demás. Sin poder permitirse vivir en otro lugar, Sablón, ingeniero de profesión, regresó a su apartamento. No estaba dañado, así que conectó la electricidad y el agua para él y un puñado de otros residentes que se quedaron.
“Siempre va a haber temor”, reconoció, y lamentó que nadie garantice la seguridad de las viviendas en La Habana.
“Este es al que más le tengo miedo”, expresó Sablón sobre su edificio de apartamentos, que cree que seguirá desplomándose. “Ojalá que no sea cuando esté pasando una persona”.
A varias cuadras de Sablón vive Magalys Caro, de 63 años. Está confinada a una sola habitación, una cocina improvisada y un baño en la parte delantera de su edificio. Antes albergaba a una empresa que le permitió mudarse allí cuando su vivienda de al lado se desintegró durante un huracán.
Pero el edificio donde ahora vive representa una amenaza.
“Para atrás se ha caído”, señaló Caro mientras apuntaba a una amplia zona al aire libre detrás de ella.
“Llevo como 10 años viviendo aquí en estas malas condiciones”, agregó. “No se resuelve nada. (El organismo responsable de la) vivienda no hace nada”.
En el acto del sábado para presentar las dos primeras viviendas modulares de La Habana, el primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, reconoció que el programa de convertir contenedores de envío en viviendas podría ir más rápido de lo que lo hace.
“No va a la velocidad que se quiere”, admitió.
Delilah Díaz Fernández, directora general de Vivienda del Ministerio de la Construcción, indicó que se han aprobado más de 2.000 contenedores destinados a convertirse en viviendas, y que unos 700 están siendo transformados actualmente.
“El programa… es toda una potencialidad y llegó para quedarse”, señaló, y agregó que, a medida que lleguen nuevos contenedores, se tomarán en cuenta para su eventual uso habitacional.
Díaz Fernández dijo que los principales beneficiarios del programa incluirán a personas que perdieron sus viviendas por fenómenos meteorológicos extremos o por derrumbes estructurales.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP
¿Querés estar informada/o las 24hs?
Suscribite a nuestro Newsletter