Francisco visito el muro de seguridad que divide los territorios palestinos de la Jerusalén israelí. En una parada fuera de agenda, decidió rezar allí. El papa aseguro que la situación de violencia allí era inaceptable y que la solución de dos estados debe ser una realidad y no un sueño.
A modo de ejemplo de paz, el papa oro junto a un patriarca ortodoxo en el santo sepulcro.
Y se reunió con los líderes políticos de Israel, el presidente Simón Peres y el primer ministro Benjamin Netanyahu. Durante una misa en Belén, francisco invito a Peres y al líder palestino Mahmoud Abbas a orar junto a él, el mes que viene en el vaticano.
El viaje culmino con una misa en el sitio en el que se cree cristo celebro la última cena.