Durante casi un día la gente protesto en las calles. Desde la favela arrojaban bombas caseras y explosivos molotov al turístico Copacabana. Sobre las avenidas más visitadas de rio de janeiro hubo improvisadas batallas entre los residentes de la favela y la policía.
Autos quemados, vidrios rotos. Por el momento no se han reportado fallecidos, pero el caos se ve. Estos exabruptos de violencia preocupan a las autoridades brasileras, que en un par de meses recibirán millones de turistas para el mundial de fútbol.
Pero los residentes de la favela insisten en que la culpa la tiene la policía.