A juzgar por las reacciones en Pyongyang el tono satírico del film se perdió en la rectitud y de reino ermitaño y inflexible de Pyongyang.
La distribución de la cinta es "el terrorismo más descarado y un acto de guerra que pretende privar al personal de servicio y al pueblo de la República Democrática Popular de Corea de sus bases mentales y derribar su sistema social." Dijo el portavoz coreano.
El portavoz del gobierno advirtió que la comedia que esta programada para estrenarse en octubre ha desatado el odio intenso y la ira de los soldados y el pueblo y advirtió que la película provocara una respuesta fuerte e implacable si el gobierno del presidente Obama continúa respaldando su proyección. Al parecer no se han enterado que en este pais si hay libertad de expresión y el presidente aunque así lo quisiera no puede prohibir una película. Para el bien de todos.