Entre trajes para evento epidemiológicos, botas, guantes, máscaras y bolsas de desechos sólidos, los paramédicos ingresaron en una unidad del primer piso, para evaluar el estado clínico de una mujer con síntomas del virus del Ébola como sudoración, gripe, erupciones en la piel y tos.
La operación anterior resultó ser un simulacro programado por unidades especiales del hospital Hialeah para capacitar a paramédicos en la evaluación del Ébola, las medidas de contención para minimizar el riesgo al contagio, y prevenir su propagación.