La planta se construyó con fondos públicos, 50 millones del bolsillo de los contribuyentes en Hialeah y otros 50 de Miami Dade. Pero un año después de terminadas las obras, los reporten hablan de enormes fallas mecánicas en las bombas de agua, fallos eléctricos y lo peor, las pruebas sanitarias y bacteriológicas han salido mal por problemas de bioflitros. Incluso en agosto se prohibió vertir agua en los sistemas de distribución para evitar que se contaminen de la bacteria coliforme que se halla en heces fecales animales y que dio positiva en esta planta de tratamiento de Hialeah.
El proyecto es manejado por la ciudad de Hialeah y su alcalde Carlos Hernández no concedió hoy entrevistas. Su jefe de despacho dijo que este reporte detalla " el progreso de las pruebas finales requeridas por la ciudad y el Dpto. de salud de florida. Las pruebas continúan para asegurar que la planta cumpla con requisito legales " pero el informe de 6 páginas solo detalla fracaso tras fracaso por parte La empresa española INIMA/AECOM ganó esta licitación y según la alcaldía está pagando una multa diaria de 10 mil dólares por los retrasos desde el mes de agosto.