El escuadrón antibombas ordenó la evacuación de la zona para una mayor seguridad. El especialista utilizando un traje refrigerante de última generación, examinó el objeto sospechoso, extraoficialmente un antiguo convertidor eléctrico con dos trasmisores, que alguien pensó que podría representar una amenaza.
El especialista hizo detonar el objeto en un dispositivo seguro, como es el procedimiento para artefactos sospechosos. Su traje antibombas era de fibra de arámidas, resistente a choques, disolventes orgánicos, y elevadas temperaturas.