Te ríes con el.
No sólo se trata de que te haga muecas o te cuente chistes, lo importante es que puedan reír los dos de cosas cotidianas y sobretodo que se sientan cómodos juntos.
Son capaces de reconocer sus errores.
En una relación de pareja este punto es muy importante ya que de aquí parten en muchas ocasiones las discusiones, pero si son capaces de llegar a un acuerdo es que van por buen camino, ya que significa que aceptan sus errores.
Tienen planes a futuro.
Si tu pareja no desea hablar de esos temas en ninguna ocasión puede ser un signo de que eres una relación de paso, nada seria y que no te va a llevar a nada, solo quiere pasar un buen rato.
Saben perdonar.
Cuando se presentan los problemas y alguno de los dos comete algún error son capaces de perdonarse el uno al otro.
Hablan de todo.
Platicar de todos los temas sin tapujos, críticas o señalamientos es algo muy bueno en una relación de pareja. Este diálogo se alcanza con el tiempo y la confianza que se ha generado juntos.
La relación de pareja se basa en cuatro componentes: el compromiso, la intimidad, el romance y el amor.