Los pescadores fueron recogidos el 14 de septiembre del 2017. Los guardacostas no comentaron específicamente sobre la querella, pero dijeron que vieron a los pescadores echando marihuana al mar. Los guardacostas dijeron que las autoridades jamaicanas les dieron permiso de llevar a los pescadores a Estados Unidos para ser enjuiciados.
Los pescadores se declararon culpables de dar información falsa sobre el destino de su bote. Cumplieron una sentencia de 10 meses y fueron deportados en agosto.
La demanda de la organización de derechos civiles fue presentada conforme a la ley marina que permite una indemnización por el trauma que los pescadores dijeron haber sufrido.