Los demócratas ven a North Carolina como un lugar privilegiado para expandirse en territorio republicano ante Donald Trump, usando como base un estado que fue uno de los mayores triunfos de Obama en 2008 y donde tuvo una derrota estrecha hace cuatro años.
El electorado estatal se ha vuelto más diversificado desde la primera campaña presidencial de Obama. Las mujeres desempeñan un papel cada vez más influyente en la política del estado, con lo que Clinton tendrá la oportunidad de sacarle provecho a su potencial de ser la primera mujer que gane la Casa Blanca.
Otros factores que se cree que jugarán en el estado a favor de Clinton son las controvertidas decisiones de la legislatura estatal, controlada por los republicanos, de excluir la orientación sexual y la identidad de género de las protecciones estatales contra la discriminación y de obligar a las personas transgénero de usar los baños correspondientes al sexo especificado en su acta de nacimiento en edificios públicos.
"Le dije (a Clinton) que se puede ganar el estado. Creo que ella lo sabe en su corazón", opinó el secretario de Transporte Anthony Foxx, un exalcalde de Charlotte, al describir una conversación reciente con Clinton. "North Carolina es un clásico estado de campo de batalla. Es un estado con personas que tienen hambre de un cambio progresivo", aseguró.
El equipo de campaña de Clinton apunta la mira a una decena de estados campos de batalla que fueron peleados fuertemente por Obama y el entonces candidato republicano Mitt Romney en 2012.
Al igual que Obama, Clinton iniciará el tercer trimestre con una serie de caminos para ganar 270 votos electorales. Varios estados grandes como Florida, Ohio y North Carolina, posiblemente le den la ventaja el día de elección.
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Ken Thomas está en: http://twitter.com/KThomasDC
Lisa Lerer está en: http://twitter.com/llerer
FUENTE: Associated Press