Ahora, más de una década después de asistir a su último partido de los Knicks en el Madison Square Garden, Trump hará un viaje poco frecuente de regreso a la ciudad de Nueva York como presidente para alentarlos el lunes en el Juego 3 de las Finales de la NBA contra los Spurs de San Antonio.
Donald Trump vuelve a Nueva York para apoyar a los Knicks
NUEVA YORK (AP) — Hubo un tiempo en que Donald Trump era solo otra celebridad sentada a pie de cancha en los partidos de los Knicks de Nueva York. Era famoso, pero todavía no estaba escoltado por agentes del Servicio Secreto ni definido por la política que lo ha vuelto profundamente impopular en su ciudad natal.
Invitado por el propietario de los Knicks, James Dolan, será el primer presidente en funciones en asistir a un partido de las Finales de la NBA.
Los Knicks buscan su primer campeonato desde 1973, cuando Trump tenía 26 años y recién había comenzado su carrera en en el negocio inmobiliario familiar que lo catapultó a la riqueza y la fama. Dos años después de ese triunfo, los propietarios del equipo en ese momento lo contrataron como consultor mientras buscaban vender la arena.
Trump ha asistido a más grandes eventos deportivos que cualquiera de sus predecesores, incluido el Super Bowl y la 500 Millas de Daytona, la Copa Ryder de golf en los suburbios de la ciudad de Nueva York, donde fue ovacionado, y el Abierto de Estados Unidos de tenis del año pasado en Queens, donde fue abucheado y culpado por las largas filas de seguridad.
Cumplirá 80 años el 14 de junio y, mientras lidia con innumerables crisis, incluida la guerra con Irán, la inquietud económica y fallos judiciales que han frenado su agenda, pero organizará una pelea de la UFC en los terrenos de la Casa Blanca. Trump también ha manifestado interés en asistir al Mundial de fútbol, que comienza esta semana en Estados Unidos, México y Canadá.
Trump es un ávido aficionado a los deportes, pero la afinidad que dice sentir por los Knicks es diferente.
Habla de la identidad del presidente republicano como neoyorquino y evoca una época pasada en la que un asiento en primera fila en un partido de los Knicks era una oportunidad para que él y otros nombres célebres vieran y fueran vistos.
En una ciudad cuyos millonarios en gran medida despreciaron la personalidad fanfarrona de Trump y su imagen de playboy en las décadas de 1990 y 2000, la fila de celebridades del Garden era un club donde se sentía como en casa.
“He sido fan de los Knicks durante mucho tiempo. Vi el final de ese partido y fueron dominantes — realmente increíble”, le dijo Trump a los reporteros en la Oficina Oval la semana pasada, un día después de que Nueva York remontara para ganar el Juego 1.
Tras otra victoria el viernes en San Antonio, los Knicks regresan a casa con ventaja de 2-0 en la serie al mejor de siete. Han ganado 13 partidos consecutivos de playoffs, una racha notable, y no pierden desde el 23 de abril, uniendo a la ciudad de una manera no vista desde que los Knicks llegaron dos veces a las Finales de la NBA en la década de 1990.
Entra Trump. Regresa al zeitgeist de los Knicks no como la curiosidad de los tabloides que una vez se sentó hombro con hombro con el fallecido John F. Kennedy Jr. en un partido en 1999, sino como un presidente que desagrada a la mayoría de los votantes de la ciudad.
Trump, quien renunció a su residencia de toda la vida en Nueva York para mudarse a Florida en 2019, realiza su primer viaje a la ciudad de Nueva York desde que habló ante las Naciones Unidas en septiembre. En 2024, acudió a su juicio en la ciudad, cuando fue condenado a 34 cargos criminales relacionados con dinero que se pagó en su nombre durante su campaña de 2016.
Sin embargo, los aficionados de los Knicks no parecen estar tan preocupados por su política, sino por que su asistencia —y el alboroto que la acompaña— pueda arruinar el impulso del equipo. Los Knicks le pidieron a la gente que asistirá al partido que lleguen al menos dos horas antes del inicio para someterse a una revisión de seguridad al estilo del aeropuerto.
“¿Por qué Donald Trump siempre tiene que arruinar algo bueno? O sea, literalmente, los Knicks no han estado en las finales de la NBA en 27 años. La ciudad está tratando de celebrar esto. Hemos abrazado a este equipo, y este tipo tiene que meterse”, le comentó a CNN el representante Hakeem Jeffries de Nueva York, un ávido fan de los Knicks y líder demócrata en la Cámara.
La semana pasada, mientras Trump empezaba a barajar la idea de asistir a un partido, la revista New York publicó un artículo titulado “¿De verdad Trump es fan de los Knicks? Una investigación”. La historia, llena de fotos de Trump en partidos de los Knicks de 1991 a 2014, lo describía como un “ejemplo de manual de un famoso fan oportunista”.
El comisionado de la NBA, Adam Silver, discrepa.
“Antes de siquiera postularse a un cargo, era un gran fan de los Knicks”, aseguró Silver la semana pasada. “Llevo mucho tiempo en la liga. Estuve en muchos partidos de los Knicks con él en los viejos tiempos”.
Trump y los Knicks nacieron el mismo año, 1946.
Su vinculación con el equipo —al menos en el registro público— se remonta a 1975, cuando actuó como asesor inmobiliario de los entonces propietarios de los Knicks y del Madison Square Garden, que buscaban vender el edificio conocido, con un toque de marca al estilo Trump, como “La arena más famosa del mundo”.
Trump afirmó a los reporteros en ese momento que dos grupos de “intereses petroleros árabes” estaban interesados en pagar entre 50 millones y 75 millones de dólares. Pero la dirigencia de la arena descartó la idea, al decir que “no era concebible” concretar un acuerdo así durante la crisis petrolera de Oriente Medio que se vivía entonces.
Trump no era muy conocido cuando los Knicks ganaron sus únicos campeonatos en 1970 y 1973.
Para cuando repuntaron en la década de 1990, Trump estaba en primera fila: llevó a su entonces esposa, Marla Maples, al Juego 3 de las Finales de la NBA en 1994, y a su esposa actual, la primera dama Melania Trump, al Juego 2 de las Finales de la Conferencia Este en 1999. Entre medio, reforzó sus credenciales como fan de los Knicks con una aparición breve en la película de Whoopi Goldberg con temática de los Knicks “Eddie” en 1996.
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FUENTE: AP
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