Rice, de 27 años, fue acusado de agresión con agravantes, pero en mayo fue admitido en un programa terapéutico que evitó que fuese enviado a la cárcel e incluso podría despejar el camino para que no le queden antecedentes policiales por el episodio.
Rice no ha hablado con la prensa desde su arresto, pero el 31 de julio dijo que sus acciones habían sido "inexcusables". "No soy esa persona. Esa no es la forma en que me crió mi madre", sostuvo.