Pero hoy se encontró con un San Antonio Spurs intratable. Con una inmejorable efectividad y porcentajes de tiros, marcó la diferencia desde el primer cuarto llevándoselo por 16 puntos de diferencia (41-25). Leonard ya empezaba a ser la figura, anotando 16 puntos. Alcanzó los 87% en tiros de campo y 100% en triples. Cifras récord para cualquier equipo de la NBA en un juego de playoff.
Lo sorprendente es que los números de Miami no fueron malos: 53% en tiros de campo y las perdidas no fueron un factor determinante. Con esta performance, en un partido normal, alcanzaría para tomar la delantera. Pero lo de San Antonio fue realmente extraordinario. LeBron James terminó con 22pts 7asts 5rebs, Dywane Wade con 22pts, Lewis con 14pts y Allen con 11pts.
El segundo cuarto se esperaba que el equipo de Popovich bajara la intensidad y perdiera efectividad. Todo lo contrario: los aciertos en tiros de campo subieron a 90% y alcanzaron a sacar una ventaja de 25 puntos. En una racha increíble, encestaron 10 tiros seguidos. Miami a esta altura tenía el 50% en triples (4/8) pero no podía acercarse en el marcador.
Al cabo de la primera mitad, los Spurs redondearon unos 24 minutos excepcionales, mostrando una autoridad inesperada. Leonard se esperaba que despertara y hoy fue el momento: 56% de tiros y 50% de triples en la primera mitad, que San Antonio se llevó por 71-50. El equipo tuvo 75,8% de efectividad en tiros.
En el tercer cuarto apareció la reacción del Heat y la lógica caída de los Spurs, que era imposible que mantuvieran esos niveles de tiros al aro. Miami se puso a 7 con una gran tarea defensiva, las rotaciones mejoraron y llegaron a cubrirle todos los blancos para penetrar a los hombres de San Antonio o llegar cerca del cesto. No hubo tiros cómodos para San Antonio y limo la desventaja poniéndose a 7. Wade encabezó esta remontada llegando a los 17 pts y el Heat se llevó el parcial 25-15.
Pero los Spurs no se derrumbaron abruptamente y Miami todo lo bueno que hacia en defensa no lo consolidaba en ataque. La eficacia bajó a pesar de haber achicado el marcador. No estuvo preciso en ataque y eso no permitió que en el tercer cuarto el marcador global se fuera igualado.
En el último cuarto ambos entrenadores pusieron a sus mejores hombres en el campo, pero San Antonio tenía la ventaja numérica, lo que le permitió hacer lo que mejor sabe: mover el balon y realizar jugadas largas. El segmento fue 25-17 para los de Popovich que redondearon la histórica victoria en el American Airlines 111-92.
La mayor virtud de San Antonio fue que mostró solidez en defensa: no se derrumbo, mantuvo linea y controlo intentos individuales de Miami. En el momento en el que se venian los de Spoelstra, reaccionó y jugó sus mejores ofensivas. No perdió la paciencia y movió el balón comandados por Ginobili en el último cuarto.
El cuarto juego tendrá lugar nuevamente en el American Airlines y el Heat deberá mostrar un nivel más parecido al del segundo juego que al de esta noche para igualar la serie. En caso de ganar San Antonio, y ponerse 3-1, tendría todo servido para conseguir el quinto anillo el domingo en el AT&T Center.