El atacante luso cortó con la hegemonía de Lionel Messi, ya que el argentino se había quedado con el premio en las últimas cuatro ediciones. Entre 2009 y 2012 el argentino que juega en el Barcelona siempre se quedó con el trofeo.
Pero el delantero del Real Madrid, que ya había capturado el galardón en 2008 cuando jugaba en el Manchester United, volvió a subirse a la cima del fútbol mundial y se colgó otra vez el cartel de "mejor futbolista del mundo".
Le dio un beso a su novia Irina y caminó muy emocionado al escenario. Saludo a Pelé, a su hijo, y comenzó el discurso "Buenas noches, no hay palabras para describir esto. Gracias a mis compañeros del Real Madrid y de la selección", comenzó a decir CR7 entre lágrimas.