Decenas de miles de israelíes en el extranjero podrían viajar de regreso para una votación clave

TEL AVIV, Israel (AP) — Durante dos décadas desde que dejó Israel para irse a Canadá, Yael Natra dijo no consideró regresar para votar en las elecciones de su país natal. Sentía que no estaba bien emitir un voto en un lugar en el que ya no vivía.

Pero ahora, después de ver a la extrema derecha ganar poder, Natra, de 61 años, afirmó que no veía otra opción.

De cara a las elecciones de Israel el martes —las primeras desde los ataques encabezados por Hamás en 2023 y las guerras posteriores en la región—, Natra gastó miles de dólares para viajar casi 6.000 millas desde Toronto a Tel Aviv para estar en el país y votar, explicó.

La ley israelí por lo general exige que los ciudadanos voten en persona en el país, con excepciones limitadas para diplomáticos y ciertos emisarios oficiales en el extranjero. Natra indicó que planea votar por partidos que no están alineados con el gobierno actual encabezado por el primer ministro, Benjamin Netanyahu.

“El Israel en el que crecí está desapareciendo”, afirmó en una entrevista desde Toronto, en la que describió una democracia en deterioro y una sociedad profundamente dividida. “Si esta vez no cambia algo, no sé qué va a cambiar”.

Se espera que decenas de miles de israelíes que viven en el extranjero viajen para participar en la votación de este mes, según AID Coalition, una organización sin fines de lucro con sede en Estados Unidos enfocada en fortalecer la democracia de Israel. Se trata de uno de los comicios más trascendentales en Israel en años, y están ampliamente considerados como un referéndum sobre la gestión de Netanyahu de las guerras y el giro hacia la derecha dura que Israel ha tomado tanto en el ámbito interno como en el escenario mundial.

Israel tiene más de 7,3 millones de votantes registrados, pero las encuestas sugieren una contienda reñida. Elecciones anteriores se han definido por márgenes estrechos. No está claro qué efecto podrían tener estos votantes, pero muchos israelíes progresistas que no apoyan a Netanyahu han dejado el país en los últimos años, lo que sugiere que quienes regresan para votar no lo respaldarían.

“Muchos israelíes que se han ido a lo largo de los años —y especialmente desde el 7 de octubre— perciben el aislamiento y la animadversión hacia el país de manera mucho más palpable que quienes están dentro, y por eso es probable que quieran sacar a Netanyahu”, señaló Mairav Zonszein, analista sénior del International Crisis Group, un centro de estudios sin fines de lucro.

AID Coalition calcula que hasta 67.000 votantes regresarán a Israel, según en encuestas a expatriados y datos de registro recopilados para su iniciativa “Fly&Vote”. Indica que aproximadamente la mitad vuela desde Estados Unidos, y otros desde Europa, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

“No importa en qué lado del espectro político estés, todo el mundo ve estas elecciones como algo que va a ser crucial”, expresó Jonathan Barsade, presidente de AID Coalition.

Israelíes que planean viajar desde Estados Unidos, Reino Unido y Canadá dijeron a The Associated Press que sentían una obligación de intentar preservar la democracia de Israel.

Hadar Susskind, de 53 años, comentó que quiere que un nuevo gobierno israelí revierta el rumbo en Cisjordania y Gaza, lo que supondría detener la actividad de asentamientos y la violencia de colonos en la primera, y permitir la reconstrucción en la segunda.

Él y cuatro familiares que viven en Estados Unidos volvían en avión para “reafirmar la democracia de Israel”, explicó.

“Este gobierno está cavando el hoyo más profundo cada día”, sostuvo. “Lo primero que el nuevo gobierno tiene que hacer es soltar la pala”.

Dahlia Scheindlin, analista política estadounidense-israelí, dijo que el esfuerzo de movilización este año es notable, en comparación con elecciones anteriores. Y aunque muchas campañas se han centrado en el sentimiento antiNetanyahu, señaló que no está claro en general cómo votarán quienes vuelan para participar.

“También hay expatriados que vienen a votar por el bando proNetanyahu”, agregó Scheindlin.

El principal rival de Netanyahu, Gadi Eisenkot, es un político centrista y exjefe del Estado Mayor militar que se ha comprometido a establecer una comisión estatal de investigación para indagar los ataques del 7 de octubre y la conducta de Israel durante la guerra. Eisenkot dice que quiere restaurar la posición del país ante los aliados internacionales.

Natra, quien describió su posición política como de centroderecha, contó que votó por Netanyahu en la década de 1990. Pero ahora, afirmó, la incapacidad de su gobierno para asumir responsabilidad por los fallos que llevaron a los ataques del 7 de octubre y su apoyo a la comunidad ultraortodoxa la han alejado.

La hermana menor de Natra, Tamar Ichilov, de 57 años, dijo que las “cosas horribles” que Israel está haciendo en Gaza y en el territorio ocupado de Cisjordania la motivaron a viajar a Israel para votar. Afirmó que Israel está consumido por una “vendetta” y por la intención de “destruir” tras los ataques del 7 de octubre, y cree que sus acciones han contribuido al aumento del antisemitismo.

“A la gente no le gustamos, y no puedo culparlos”, declaró en Tel Aviv, poco después de aterrizar en el principal aeropuerto internacional de Israel.

Un número récord de israelíes se ha mudado al extranjero en los últimos años, una tendencia que comenzó en 2022 y alcanzó su punto máximo en medio de las guerras y la agitación tras los ataques del 7 de octubre, según la Oficina Central de Estadísticas de Israel.

Eti Wissotzky Cohen, de 44 años, dijo que se estableció el año pasado en el Reino Unido con su esposo y dos hijos después de alarmarse cada vez más por el retroceso democrático de Israel y el espacio cada vez menor para las voces progresistas. Pero fue la primera guerra con Irán en junio de 2025 lo que convenció a Cohen de que el gobierno israelí haría cualquier cosa para mantenerse en el poder.

“Están viendo a la población israelí como peones”, afirmó, y dijo a AP que voló de regreso a Israel para votar por el partido Demócratas, de centroizquierda.

Cohen dijo que quiere volver algún día a vivir en Israel, pero que le resultaría difícil con Netanyahu en el poder.

Zorik Nitzan también dijo que todavía cree en “el sueño de Israel”, pero se mudó a Canadá hace poco más de una década “por una vida mejor y más fácil”.

Viajará a Israel unos días antes de las elecciones, explicó, porque se siente como “la última oportunidad... de derrotar al movimiento de Netanyahu y de encarrilar de nuevo a este país”.

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Melzer informó desde Nahariya, Israel.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

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