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Crece la tensión en Qusra: palestinos sitiados temen que colonos israelíes tomen sus casas

QUSRA, Cisjordania (AP) — Desde el interior de su casa en la localidad cisjordana de Qusra, Qusai Abu Rida observó el viernes cómo varios colonos israelíes se desplazaban desde el lugar donde habían levantado una tienda de campaña frente a su vivienda hacia el valle, en vez de regresar al puesto de avanzada cercano donde viven.

Aun cuando el ejército tomaba posiciones a su alrededor y en torno a las casas de otras dos familias que los colonos habían bloqueado durante la mayor parte de esta semana, los colonos permanecían lo bastante cerca como para que Abu Rida temiera que volvieran de nuevo una vez que el ejército se marchara e intentaran apoderarse de la casa que pertenece a su hermano palestino-estadounidense, que vive en Ohio.

“No sé cuándo terminará esto”, expresó.

El enfrentamiento en Qusra entró en una nueva etapa el viernes, cuando activistas marcharon hacia las viviendas sitiadas para intentar reponer las reservas de comida y agua de las familias. Pero Abu Rida comentó que estaba cada vez más cansado del patrón: las fuerzas israelíes retiraban a los colonos, solo para que estos regresaran y restablecieran sus posiciones después de que los efectivos se retiraban.

“Es como un juego de niños, como el gato y el ratón”, afirmó Ziv Stahl, directora ejecutiva del grupo israelí de derechos Yesh Din. “Está claro que no es una cuestión de capacidad, sino de voluntad”.

El asedio de las casas es el episodio más reciente de una ola de violencia de colonos que sacude a Cisjordania, una región que Israel capturó en la Guerra de los Seis Días de 1967 y que constituiría la parte principal de un futuro Estado palestino. El ejército israelí indicó que la aldea, situada a unos 16 kilómetros (10 millas) de la ciudad palestina de Naplusa, era una zona militar cerrada.

No respondieron preguntas sobre la presencia de los colonos. El ejército y la policía israelíes remitieron las preguntas sobre arrestos en Qusra a la otra institución.

Cisjordania se ha vuelto cada vez más peligrosa para los palestinos, ya que Israel, durante el mandato del primer ministro Benjamin Netanyahu, ha aprobado más de 100 nuevos asentamientos. Colonos extremistas entran de forma rutinaria en localidades palestinas, se enfrentan con los habitantes y queman casas, mezquitas y automóviles.

Netanyahu busca atraer a bloques de votantes ultranacionalistas antes de lo que se prevé sea una difícil campaña de reelección en octubre. Él y varios miembros de su gabinete han desestimado en gran medida las preocupaciones por la violencia de colonos por considerarlas exageradas y la han atribuido a grupos marginales de unos pocos cientos de jóvenes. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y los palestinos sostienen que las políticas del gobierno han hecho más difícil contener a los colonos, que rara vez son castigados por ataques.

El enfrentamiento en Qusra comenzó el domingo, cuando decenas de colonos llegaron y bloquearon las puertas de las tres casas, impidiendo que los ocupantes salieran, según las familias que estaban dentro.

Los soldados israelíes intervinieron en múltiples ocasiones y llegaron en gran número el jueves.

Abu Rida y su hijo adolescente fueron trasladados temporalmente por el ejército el jueves, pero se les permitió regresar horas después. Le dijo a su hermano en Ohio que planeaba quedarse para defender la casa.

Para muchas personas, la escena que se desarrollaba en Qusra, que ya está en su sexto día, reflejaba fallas más amplias de las autoridades israelíes para frenar la violencia en Cisjordania.

Itamar Weil, un activista israelí de derechos humanos del grupo Bnei Avraham, señaló que el ejército había amenazado con usar gas lacrimógeno contra los activistas y los obligó a retirarse, aun cuando los colonos permanecían en el valle debajo de Qusra.

“El ejército solía impedir que los colonos llevaran a cabo este tipo de violencia”, manifestó. “Ahora, con un gobierno que los apoya plenamente, no hacen su trabajo. Deberían estar protegiendo a ambos lados de la violencia, pero en cambio retiran a los activistas mientras apenas hacen algo con respecto a los colonos”.

Autoridades palestinas han reportado 1.476 ataques de colonos israelíes en 2026, incluidos varios casos anteriores en los que colonos escenificaron tomas de viviendas palestinas en las afueras de otras localidades de Cisjordania.

Un total de 87 palestinos han sido asesinados por colonos y soldados israelíes en Cisjordania este año, según el Ministerio de Salud de la Autoridad Palestina. Israel afirma que algunos participaban en actividades terroristas, que define de manera amplia para incluir acciones de militancia y lanzamiento de piedras. Tres israelíes fueron asesinados por palestinos, entre ellos, dos en un enfrentamiento en julio durante el cual también murieron cuatro palestinos.

Antes de que se restableciera la calma en Qusra, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció el viernes que transferiría todos los poderes de aplicación de la ley contra civiles israelíes en Cisjordania del ejército a la policía israelí.

“El papel (del ejército israelí) es combatir el terrorismo palestino, centrarse en proteger las fronteras y los asentamientos contra amenazas, ocuparse de las fronteras y del territorio en sí y de las amenazas de seguridad a los asentamientos y al Estado de Israel, y no perseguir a chicos en las colinas”, dijo Katz en un comunicado.

Históricamente, el ejército ha podido arrestar a palestinos y llevar a los acusados de delitos ante tribunales militares. Pero cuando se trata de civiles israelíes, en la mayoría de las circunstancias solo puede recurrir a una detención temporal de quienes son sospechosos de delitos, dejando los arrestos, las investigaciones y los procesos judiciales en manos de la policía y de tribunales civiles.

La medida de Katz se produce después de que pusiera fin al uso de la detención administrativa contra civiles israelíes en noviembre de 2024. El ejército había utilizado esa política como una herramienta para contener la violencia de colonos, lo que le permitía detener a sospechosos sin cargos y sacarlos de Cisjordania.

Al igual que con esa decisión, organizaciones de derechos señalaron que transferir todos los poderes a la policía difícilmente restablecería el orden o garantizaría la seguridad de los palestinos.

Unos 2,8 millones de palestinos viven bajo el gobierno militar israelí en Cisjordania junto a más de 560.000 civiles israelíes que viven en asentamientos que la comunidad internacional considera en gran medida ilegales y un obstáculo para la paz.

Aunque la Autoridad Palestina ejerce una autonomía limitada y facultades policiales en las ciudades más grandes del territorio, acuerdos que se remontan a la década de 1990 otorgan a Israel el control de la seguridad sobre grandes franjas del territorio, incluidas zonas agrícolas y comunidades como Qusra.

Stahl, directora ejecutiva de Yesh Din, afirmó que el anuncio de Katz no cambiaría nada ni ayudaría a frenar la violencia porque la policía seguirá necesitando escoltas del ejército para operar en zonas palestinas.

“A menos que (Katz) quiera decir que va a aplicar la ley israelí y que la policía controlará Cisjordania, el ejército sigue siendo el principal organismo a cargo”, sostuvo.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

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