La mayor probabilidad de que un miembro ultraderechista de la familia Bolsonaro regresara al poder impulsó una participación sin precedentes en el activismo digital y protestas a una escala que no se había visto en años, mientras la izquierda se movilizaba con la esperanza de asegurar una victoria de Lula.
Atemorizada por Bolsonaro, la izquierda de Brasil usa las redes y las calles para impulsar a Lula
RÍO DE JANEIRO (AP) — La ventaja de más de 2 millones de votos que obtuvo el candidato presidencial de Brasil, Flávio Bolsonaro, sobre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta de las elecciones del país a principios de este mes tomó por sorpresa a la izquierda.
La enorme movilización en línea marca un giro para este sector político. En Brasil, pero también a escala global, la izquierda ha tenido dificultades para competir con la rápida adopción y el uso hábil de las plataformas digitales por parte de la extrema derecha, algo que, según expertos, ha tenido impacto en el voto.
Muchos izquierdistas están marcados por la presidencia del padre del candidato de derecha, Jair Bolsonaro (2019-2022). Recuerdan su mala gestión de la pandemia de COVID-19, el aumento de la deforestación en la selva amazónica y su intento de derrocar la democracia tras su derrota ante Lula en 2022, lo que derivó en una condena de 27 años de prisión.
La reciente oleada de actividad ha producido resultados. Las encuestas indican que la diferencia se ha estrechado. Más de 33 millones de los casi 160 millones de votantes habilitados se abstuvieron en la primera vuelta, lo que representa una reserva de votos que Lula espera aprovechar para revertir la ventaja de Bolsonaro.
El martes, Lula alcanzó 200 millones de interacciones en redes sociales desde el 5 de octubre, mientras que Bolsonaro tuvo 54 millones, según la agencia de datos Projeto Brief en un estudio realizado para el diario local Estadao.
Entre el inicio de la campaña el 16 de agosto y hasta la primera vuelta, Lula y Bolsonaro tuvieron más o menos el mismo número de interacciones, de acuerdo con la empresa de analítica de datos Bites. Pero desde el comienzo de la segunda vuelta, los perfiles del mandatario recibieron alrededor de 111 millones de interacciones frente a los 31 millones de Bolsonaro, indicó el grupo.
“Gane o pierda la segunda vuelta, la izquierda brasileña puede haber iniciado, en estas elecciones de 2026, su proceso de transformación digital”, manifestó el director de Bites, Manoel Fernandes, en un comunicado del 17 de octubre.
Millones de personas han salido espontáneamente a las calles de Sao Paulo y Rio de Janeiro, en lo que, según analistas, son las mayores manifestaciones de la izquierda al menos desde 2013.
La movilización de la izquierda en las calles y en internet ha provocado una reacción de los simpatizantes de Flávio Bolsonaro, que han organizado actos presenciales y campañas digitales en respuesta.
El poder judicial y el legislativo serían más favorables a una presidencia de Flávio Bolsonaro que lo que fueron las instituciones durante el mandato de su padre, lo que podría allanar el camino para una poderosa presidencia de extrema derecha que podría transformar de manera duradera el panorama político de Brasil.
El próximo presidente nombrará al menos a tres jueces para el máximo tribunal del país, y Bolsonaro contaría con apoyo en las cámaras baja y alta del Congreso después de que su partido lograra importantes avances en las elecciones del 4 de octubre.
Ese escenario llevó a Carlos Eduardo Covas Costa, un ingeniero de IA de 35 años, a abrazar plenamente el activismo digital por primera vez a principios de este mes.
“No creo que la tecnología vaya a resolver nada, pero multiplica nuestro tiempo, nuestro impacto y nuestra capacidad de recopilar, cruzar y sintetizar información”, señaló Covas Costa, quien afirma dedicar al menos cuatro horas diarias al activismo digital además de su trabajo.
Junto con otros activistas, ayudó a crear la plataforma “Bora Lula” (“Vamos Lula”), que registra actos de apoyo al mandatario en todo Brasil y recomienda protestas cercanas. Los activistas también crean contenido para redes sociales que responde a las necesidades de un municipio en particular a partir del análisis de datos.
La campaña oficial de Lula también ha intensificado sus esfuerzos en redes sociales desde la primera vuelta. El legislador André Janones reunió lo que él llama “el ejército de Lula”, un canal de WhatsApp en el que da instrucciones para aumentar la visibilidad a sus “soldados”, que ya suman más de 8 millones. En la derecha surgió una iniciativa similar, llamada “el escuadrón de Flávio”, que tiene más de 2 millones de seguidores.
La izquierda ha sido mucho más lenta que la derecha en adoptar el activismo digital debido a una resistencia a las plataformas de las grandes empresas tecnológicas, señaló Carolina Terra, profesora de la escuela de comunicaciones y artes de la Universidad de Sao Paulo.
El activismo en línea ha contribuido al tamaño y la magnitud de las protestas callejeras, pero aún está por verse si son suficientes para que Lula obtenga la victoria, indicó Terra.
“La visibilidad no necesariamente se traduce en votos”, afirmó.
Zeza Barral, doctora en antropología, también recurrió al activismo digital después del 4 de octubre. Creó un perfil en la plataforma de videos cortos Kwai, donde comparte contenido, en parte generado por IA, pero siempre fiel a los hechos, diseñado para aumentar el rechazo a Flávio Bolsonaro. El alter ego de Barral es un abogado, padre de dos hijos y simpatizante del Vasco, el equipo de fútbol de Rio de Janeiro.
“Me da esperanza”, expresó. “No sabemos cuál va a ser el resultado, pero si tengo aunque sea un poco de confianza también es porque estoy haciendo algo al respecto”.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP
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