El edificio se desplomó antes del amanecer durante una tormenta eléctrica en la ciudad de Ángeles, en la provincia de Pampanga, al norte de Manila. Más de 100 policías y otros empleados del gobierno trataban de rescatar a quienes se cree que quedaron atrapados entre los escombros, señaló el general de brigada de la policía Jess Mendez. No precisó cuántos trabajadores seguían desaparecidos.


