Rusia 12 noviembre 2021

EEUU no debe abandonar sus activos en Venezuela ante respaldo de Rusia a coalición antisanciones de Maduro

EEUU: ¿una política exterior más allá de las sanciones?

A principios de este mes, Sergei Lavrov, ministro de Exteriores de Rusia, aseguró que iniciativas como la de la administración de Nicolás Maduro de crear una coalición global antisanciones “deben ser alentadas”. “Debemos formar la coalición más amplia posible de países que se opondrán fundamentalmente a esta práctica ilegal”, afirmó a medios estatales chinos durante su visita a Pekín.

Con su declaración, el canciller ruso trajo del pasado una propuesta que en noviembre de 2020 hiciera Samuel Moncada, representante de Maduro ante las Naciones Unidas, en el Consejo de Seguridad de ese organismo. En ese momento, el funcionario venezolano planteó crear la “Asociación Internacional contra las Medidas Coercitivas Unilaterales como plataforma operacional que permita combatir las sanciones ilegales de Estados Unidos contra un tercio de la humanidad”.

Estando en China, Lavrov aseveró que las medidas coercitivas “no conducen a nada bueno” y “van en contra de la diplomacia” y “de las relaciones entre las personas, de la capacidad de escucharse unos a otros, de encontrar un equilibrio de intereses”. Por tal motivo, insistió en que “Moscú está a favor de formar la coalición más amplia posible de países que se oponen a las sanciones unilaterales” y que “cualquier iniciativa encaminada a eliminar un instrumento tan ilegítimo como las sanciones unilaterales de la vida internacional merece todo el apoyo”.

El hecho de que el gobierno de Putin respalde la propuesta de Maduro es visto por expertos como un riesgo para Estados Unidos y el hemisferio en general. Luis Fleishman, cofundador del Centro para la Democracia y la Investigación Política de Plam Beach, asegura que “esa declaración confirma algo que yo hace ya mucho tiempo vengo diciendo. Rusia busca una coalición de regímenes autoritarios que por definición se opondrían a Estados Unidos en una competencia global por esferas de influencia”.

Reitera que es un riesgo para Estados Unidos que países como Venezuela estén “aliados al crimen transnacional, a grupos terroristas, a países forajidos como Irán”, lo cual “trae consigo un fuerte resentimiento antimperialista, antiestadounidense”. Todo esto constituye, a su juicio, “una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos pese a que no ha sido reconocido todavía por varios sectores” en ese país.

Sin embargo, para Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, esa coalición ya existe entre naciones que irrespetan el derecho internacional y que buscan un enemigo externo. “En el caso de Rusia, Turquía y Bielorrusia, su enemigo externo es occidente y, particularmente, Estados Unidos. Además, tiene algunos miembros en América Latina y esos son los países que no son democráticos, como Cuba, Nicaragua y Venezuela, donde se violan los derechos humanos y empobrecen a su población”.

Afirma que Rusia tiene una estrategia imperialista en la zona Eurasia y quiere tener un “tipo de punta de playa” en América Latina a través de los gobiernos de Maduro, Miguel Díaz-Canel y Daniel Ortega, que son naciones que tiene Rusia “para el ajedrez que está montando”. Explicó que el juego de Putin es intentar generar una especie de guerra fría para seguir avanzando en Eurasia y “utiliza a estos países en América Latina para tenerlos como peones de negociación. Y Estados Unidos está muy claro de esa situación”.

Fleishman respalda el planteamiento de que el apoyo de Rusia a la coalición global propuesta por Maduro es un pasó más dentro de su estrategia geopolítica para continuar avanzando y expandiendo su presencia en Venezuela y la región. “Esta política de Rusia es un intento de expandir su influencia en América Latina, una zona de influencia tradicionalmente estadounidense”.

Es por ello que considera que no se le puede dejar el camino abierto a Rusia en su afán expansionista. En el caso de Venezuela, advierte que “Estados Unidos no debe abandonar sus activos estratégicos como empresas petroleras, técnicos y asesores. La retirada total de Estados Unidos atraería aún más a China y a Rusia (…) Creo que Biden debe bajar la retórica pública anti Rusia para no proveer a Putin de ninguna excusa y tratar de conseguir concesiones del Kremlin no solo en América Latina, sino también en lugares más remotos como Siria”.

Ante el respaldo de Rusia a la propuesta de Maduro de crear una coalición global antisanciones, ¿debería la administración de Joe Biden establecer una política exterior más allá de las sanciones? Por los momentos, el pasado mes de octubre el Departamento del Tesoro presentó un informe en el que señaló que la revisión que hizo a su política de sanciones demostró que “este poderoso instrumento continúa dando resultados, pero también enfrenta nuevos desafíos”.

Ante ello, indicó que buscaba establecer nuevos mecanismos para hacerla más efectiva. De allí que asegurara que estaban “comprometidos a trabajar con socios y aliados para modernizar y fortalecer esta herramienta fundamental” y para ello presentó un conjunto de recomendaciones, entre las que destaca la necesidad de “recalibrar” las sanciones a fin de mitigar el impacto económico, político y humanitario no deseado.

Sobre lo propuesto por el Departamento del Tesoro, Fleishman considera que está “en lo correcto cuando dice que hay que ajustar las sanciones a una política clara”. No obstante, es de la opinión que “el resto es muy vago porque hay que definir esa política. Es verdad que las sanciones no han depuesto a Maduro y que hubo varios países que vinieron al rescate de Maduro incluyendo China, Rusia, Irán y Turquía, pero cuáles son las opciones”.

Fleishman descarta la opción militar porque ya que no existe la voluntad en ninguno de los partidos políticos de llevar a cabo ninguna aventura de ese tipo en Venezuela. Sin embargo, sostiene que, aunque Estados Unidos “no vaya a las armas, debe generar tal temor entre sus enemigos”.

Asevera que la nación norteamericana debe “reponer este poder de disuasión” y que se necesita un grupo de pensadores civiles y militares que desarrollen una estrategia adecuada y que “tomen en serio esta amenaza venezolana que se expande a Nicaragua y quién sabe sino también a Bolivia y Perú. Y, por supuesto, el apoyo de países de América Latina se debe asegurar también”.

En cuanto a la política exterior de Biden, Francisco Contreras afirmó que sí ha habido un proceso de cambio, en el que se le ha dado mayor importancia al tema bilateral, pero ha sido “bastante prudente” y cauteloso con América Latina.

En el caso de las sanciones señala que es una decisión -la cual califica de soberana- de los países que las imponen, bien sea Estados Unidos o la Unión Europea. Recordó que antes de que Estados Unidos aplicara sanciones a Venezuela la situación económica, humanitaria y social era” igual o peor que con las sanciones. Lo que ha ocurrido es que se han utilizado las sanciones para tratar de justificar la ineficiencia y la corrupción” del régimen de Maduro.

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