Mundo01 noviembre 2019

Policía brasileña identifica barco sospechoso por derrame

RÍO DE JANEIRO (AP) — Luego de dos meses de incertidumbre por la aparición de misteriosas manchas de petróleo que contaminan el noreste de Brasil, las autoridades identificaron el viernes al principal sospechoso del derrame: un barco petrolero de la empresa griega Delta Tankers LTD.

La policía y el Ministerio Público federal apuntan al barco petrolero NM Bouboulina como responsable por el derrame, según un documento de los procuradores al que tuvo acceso The Associated Press.

No hay “indicación de otro barco” como posible responsable de haber descartado el crudo, según un extracto de la orden de allanamiento que cita información de la Marina, a cargo de la investigación sobre el origen del derrame.

La policía brasileña allanó el viernes dos oficinas vinculadas con el barco de bandera griega sospechoso de ser el responsable del derrame de petróleo que afecta a más de 280 playas del litoral nordeste. La operación se centró en dos oficinas de empresas en Río de Janeiro que representan a Delta Tankers en Brasil.

El Bouboulina, nombre que hace alusión a una heroína griega de la guerra de la Independencia, atracó en Venezuela el 15 de julio y salió tres días más tarde cargado de crudo con destino a Sudáfrica y Nigeria, según las autoridades.

La empresa Delta, controlada por el magnate Diamantis Diamantidis, no respondió a los pedidos de comentario realizados por The Associated Press.

Sucesivas rondas de sanciones comerciales impuestas por Estados Unidos declararon ilegal que compañías estadounidenses hagan negocios con el gobierno de Venezuela. En agosto, el presidente Donald Trump endureció su postura al advertir a entidades extranjeras que podrían tener sus activos congelados si no cortan lazos con Caracas.

Un número de compañías petroleras europeas, como Rusia, India y China, son los principales compradores de la compañía estatal de crudo venezolano, PDVSA.

El gobierno brasileño se ha esforzado para investigar la causa del derrame que hasta el jueves había alcanzado 286 playas en el litoral noreste, perjudicando la actividad turística y pesquera. En un primer momento el gobierno brasileño especulaba con que el derrame había sido causado por un barco “fantasma” que navegaba con el sistema de localización apagado. Sin embargo, esa hipótesis quedó relegada.

Un estudio de laboratorio realizado por la empresa Petrobras ya había identificado que el petróleo provenía de tres campos petrolíferos venezolanos, pero se desconocía cómo había llegado al mar. Caracas ha negado que el petróleo sea de pozos de Venezuela.

Desde Venezuela, el barco partió con cerca de un millón de barriles de petróleo Merey 16 --el mismo tipo identificado en playas brasileñas--. Navegó por la costa noreste de Brasil en ruta hacia Ciudad del Cabo, Sudáfrica y la costa Malaca de Malasia. El 3 de septiembre, cuando el barco de bandera griega navegaba por la costa de Malasia, apagó por diez días la señal de navegación, como si hubiese descargado combustible, presumiblemente una transferencia de barco a barco hacia una embarcación desconocida, de acuerdo con Kpler, una compañía que rastrea el tránsito marítimo de mercancías.

A los barcos se les requiere emitir señales de navegación pero capitanes que tratan con el petróleo venezolano las apagan para intentar burlar las sanciones comerciales estadounidenses.

De acuerdo con la Marina, el barco que está en la mira estuvo varado en Estados Unidos cuatro días debido a fallas en el “sistema de separación de agua y crudo para descargar en el mar”.

La policía identificó una imagen satelital del 29 de julio en la que aparece una mancha de petróleo a 733 kilómetros del estado nordestino de Paraíba.

Las autoridades todavía buscan determinar si el derrame fue accidental o intencional y conocer con exactitud las dimensiones de la mancha.

Expertos ambientalistas y organizaciones civiles como Greenpeace reprocharon la manera en que el gobierno enfrentó el derrame, acusando una supuesta falta de planificación y de rapidez para mitigar el impacto del considerado por el Ministerio Público como mayor desastre ambiental en la historia de Brasil.

La televisión local mostró en las últimas semanas a muchos voluntarios quitando el petróleo de la arena en las playas afectadas, muchas veces sin supervisión del gobierno ni equipamiento adecuado.

En abril, el presidente Jair Bolsonaro extinguió comités y otros organismos que colaboraban con los ministerios en la elaboración de políticas públicas. El corte afectó a un comité que había preparado un plan nacional de contingencia ante posibles derrames de crudo.

Según el prestigioso científico brasileño Carlos Nobre, cuando el petróleo comenzó a aparecer en las playas cuatro meses después quedó demostrado el error del gobierno.

El “desastre ambiental” de proporciones “inconmensurables” alcanzó desde fines de agosto estuarios, manglares y desembocaduras de ríos en todo el nordeste generando perjuicios para la actividad pesquera y turística, según el Ministerio Público.

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Goodman reportó desde Miami.

Fuente: Associated Press

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