Mundo 12 octubre 2020

Yankees empiezan ya a mirar al 2021

Los Yankees de Nueva York sumaron un año más de frustraciones y son ya 11 temporadas sin levantar el trofeo de campeón.

La cadena de fracasos todavía está lejos de igualar la de 18 años en la que los Yankees no ganaron la Serie Mundial entre 1978 y 1996, pero sus seguidores, que están regados por el mundo entero, ya empiezan a preocuparse.

Como es de esperar después de un nuevo fallo, la gente pide la cabeza del manager.

Es cierto que Aaron Boone no ha demostrado hasta ahora el criterio para manejar una plantilla plagada de estrellas y llevarla a la gloria suprema.

Pero no es culpa de Boone que en los dos últimos de los tres años que lleva al frente de la famosa franquicia, el equipo se haya comportado como un hospital y las lesiones hayan limitado los resultados.

Todo lo contrario. Su mérito y el de la gerencia, ha sido el aprovechar la profundidad de la plantilla y sacarla adelante a pesar de las ausencias.

Pero de que se necesitan cambios drásticos es innegable y para ello, el gerente general Brian Cashman tendrá que tomar decisiones radicales y de paso, meterse la mano en el bolsillo, quizás no tan profundamente como lo hizo el invierno pasado y le dio 324 millones de dólares al derecho Gerrit Cole.

Pitcheo, receptoría y arbitraje salarial

Aquellos Yankees de finales de los 90 que establecieron una dinastía basaban su fortaleza en el pitcheo, con pocas superestrellas en otras posiciones, como un joven ascendente Derek Jeter.

Andy Pettitte, David Wells, David Cone, Roger Clemens, Orlando “El Duque” Hernández, con Mariano Rivera de cerrador, eran la columna vertebral del equipo de Joe Torre, que además de 1996, se llevó en fila las coronas de 1998, 1999 y 2000.

Ellos, con muchos obreros que salían a hacer su labor cada día, sin la estelaridad que los llevara al final de sus carreras al Salón de la Fama de Cooperstown, como Bernie Williams, Paul O´Neill, Tino Martínez, Jorge Posada y Scott Brosius, pero capaces de trabajar juntos en pos del triunfo.

Esa ha sido la principal diferencia con estos Yankees de hoy, que en los playoffs evidenciaron una fragilidad monticular, más allá de Cole.

J.A. Happ, Masahiro Tanaka y James Paxton serán agentes libres y no deberían regresar con el uniforme de rayas en el 2021, mientras el equipo espera la vuelta a la rotación de los dominicanos Luis Severino y Domingo Germán.

Severino se sometió a una operación Tommy John del codo y Germán cumplió una sanción de 81 juegos por violencia doméstica.

La larga ausencia de ambos implica siempre un signo de interrogación y el derecho Trevor Bauer se pinta como el complemento ideal de Cole al tope de la rotación de abridores.

Bauer viene de su mejor campaña, con efectividad de 1.73 con los Rojos de Cincinnati y es, próximo a cumplir 30 años, el agente libre más cotizado entre los serpentineros.

Pero ese debía ser uno de los principales objetivos de Cashman, junto con un receptor confiable que sea capaz de jugar la mayor parte de la exigente temporada de 162 partidos.

J.T. Realmuto será la principal joya disponible en el mercado, pero será caro, carísimo, pues se trata de un enmascarado completo, brillante tanto a la defensa, como en la ofensiva.

Otra opción más barata podría ser James McCann, relegado a un segundo plano en los Medias Blancas de Chicago, pero efectivo tanto con la mascota, como con el bate.

McCann captura al 36 por ciento de los corredores que salen al robo, muy por encima del promedio de 28% de la liga.

Es imperativo salir de Gary Sánchez, quizás el peor defensor del plato en todo el béisbol, que suplía su mediocridad con los arreos con un poderoso bateo que también desapareció por arte de magia.

Sánchez dejó en el 2020 una línea ofensiva paupérrima de .147 de average, .253 de promedio de embasamiento y .365 de slugging, para un OPS de .618.

Y como mismo Nueva York necesita deshacerse de Gary, por nada del mundo debería dejar partir a la agencia libre a D.J. LeMahieu.

Con 32 años recién cumplidos, LeMahieu demostró que no le pesaron las emblemáticas rayas y que está hecho para los grandes momentos.

Único jugador en la historia en ganar la corona de bateo en ambas ligas y tres veces ganador del Guante de Oro, ek segunda base merece una extensión de al menos tres campañas.

Y un buen aumento en el arbitraje salarial se ganaron el antesalista colombiano Gio Urshela y el primera base Luke Voit, campeón jonronero del 2020.

Está por verse si tendrá la gerencia la voluntad de hacer esos movimientos para poner fin a la sequía de 11 años, durante la que sus fanáticos se han tenido que conformar con ver por televisión cómo otros equipos levantan trofeo tras trofeo.

Fuente: Jorge Morejón / americateve.com

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario