Movimiento San Isidro 01 diciembre 2020

Carlos Manuel Álvarez da detalles del interrogatorio al cual fue sometido por agentes de la Seguridad del Estado

Los agentes quisieron hacer pasar por 'una conversación' el arresto, en el que amenazaron y trataron de manipular al autor cubano.

El escritor y periodista cubano Carlos Manuel Álvarez fue liberado por la Seguridad del Estado tras someterlo a un interrogatorio de casi tres horas luego de detenerlo alrededor de las 10:30AM de este martes.

El también director de la revista independiente El Estornudo relató en su muro de Facebook los pormenores de su arresto, que los agentes quisieron hacer pasar por "una conversación" y en la que amenazaron y trataron de manipular al autor cubano.

"Terminamos en una casa por 202 y 23, Siboney. Me brindaron queso, jamón, chorizo, jugo de mango que venía en una caja de limón, y almuerzo. No acepté nada, solo agua. Fui a mear tres veces, que el aire acondicionado y el agua hacen que orine mucho. (...) Me llamaron mentiroso muchas veces y dijeron, otras tantas, que el Gobierno de Estados Unidos me financiaba. Intentaron crear las típicas divisiones entre amigos y colegas", detalló.

"No se tragan —qué se van a tragar— que entré a San Isidro por solidaridad. Están convencidos de que alguien me manda, de que obedezco órdenes de agentes extranjeros para lo que ellos llaman 'la subversión'.(...) Por momentos intentaban conciliar y por momentos se volvían amenazantes", refirió.

En el interrogatorio, los agentes insistieron en la participación de Álvarez como parte del plantón en la sede del Movimiento San Isidro, hasta que el jueves pasado un operativo militar asaltó la vivienda de La Habana Vieja donde se encontraban él y otros 13 activistas, cinco de ellos en huelga de hambre.

"Les dije que no voy a dejar de ver a Luis Manuel Otero bajo ningún concepto y que me preocupa profundamente su estado de salud, que necesito recuperar mis libros y mis zapatos (estoy obsesionado con eso), y que voy a participar en las discusiones públicas del ámbito cultural que suceden hoy en Cuba. Me dijeron que el límite era: 'Con la revolución todo, contra la revolución nada'. Les dije 'sí, esa frase nefasta'. Ahí empezaron con consignas. Dijeron de nuevo revolución y les dije que no era revolución, que era dictadura".

"'No se sabe qué es dentro o fuera de la revolución', les dije, 'así que al final ustedes siguen controlando nuestros cuerpos y actos a discreción'. Sabían que en cuanto saliera de allí iba a escribir este post, y me pareció creer que actuaban un poco en función de eso, lo cual explica que me hayan preguntado cómo me sentí en la conversación. Les dije que era un interrogatorio y me dijeron que yo no había visto lo que era un interrogatorio, como aclarando 'tú no sabes nada'".

"Les dije que habían difamado de mí en la TV, que cómo creían que podía yo creer entonces que lo que allí hacíamos era conversar. Me acusaron de cosas que no hago, pero de las que ellos están convencidos que sí. Les dije que no recibo ni aceptaría recibir órdenes de nadie. (...) No importaba cuán amables fueran por momentos o quisieran ser, la naturaleza del hecho era en sí misma violenta, y la bondad, en la medida en que intentaba justamente tapar esa naturaleza esencial, lo volvía todo aún más violento o incómodo, antinatural. Así se siente cuando el poder que te quiere mal te trata bien", indicó.

"'Pero bueno', dijeron, 'tú has visto que no te hemos golpeado, que no te hemos dañado'. Me eché a reír. 'Eso no es un mérito', les dije, 'no lo es'", terminó su relato.

Álvarez había sido acusado por las autoridades de violar el protocolo sanitario por el Covid-19 en Cuba tras sumarse a los activistas plantados en la sede del Movimiento San Isidro, horas después de arribar a la Isla procedente de EEUU.

Su presencia en la vivienda donde varios de los activistas hacían una huelga de hambre en reclamo por la libertad del rapero Denis Solís y contra el cerco policial de que eran víctimas, sirvió de pretexto al aparato represivo para asaltar la sede el pasado jueves, luego de que un grupo de presuntos sanitarios se presentó en el lugar para llevarse a Álvarez, asegurando que su prueba PCR al entrar a Cuba había dado "alterada".

A pesar de ello, un nuevo examen PCR del escritor dio negativo. El propio Álvarez publicó en su muro de Facebook que el lunes la directora de Epidemiología de Playa le había informado ese resultado y le aseguró que ya podía moverse por la ciudad.

Fuente: diariodecuba.com

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