Para los Dodgers, este es el año

Los Angeles Dodgers y los Tampa Bay Rays disputarán a partir del martes la Serie Mundial de las Grandes Ligas.

Dodgers (43-17) fue el equipo con mejor récord en la Liga Nacional y llega a su tercer clásico de octubre en los últimos cuatro años, sin que hasta ahora la fortuna le haya sonreído.

Los Angeles perdió en 2017 ante los Astros de Houston y en 2018 frente a los Medias Rojas de Boston, dos encuentros marcados por la sombra de la trampa.

Los Rays (40-20) tuvieron los mejores resultados en la temporada regular en la Liga Americana y disputarán la Serie Mundial por segunda ocasión en su historia, tras perder la del 2008 frente a los Filis de Filadelfia.

Que se vean las caras en la Serie Mundial los dos equipos con mejor récord en la campaña regular es una rareza.

De hecho, sólo ha pasado seis veces desde que en 1969 se adoptó la estructura de las divisiones y la última vez que ocurrió fue hace 20 años.

Los Dodgers saldrán como favoritos como pocas veces, incluso más que en las recientes ocasiones ante Houston y Boston.

La novena azul de L.A. tiene una profundidad ofensiva impresionante, que no la tiene ni por asomo Tampa Bay, que dependió a lo largo de toda la postemporada hasta ahora del cubano Randy Arozarena como el gran salvador y algún batazo ocasionalmente oportuno de otro jugador.

Pero los de la Florida tienen un mejor pitcheo abridor. Sí, olvídense de los nombres. Tienen mejor staff de abridores y más descansado que el de sus rivales, que usaron en el decisivo séptimo juego ante los Bravos de Atlanta a Dustin May, Tony Gonsolin y el mexicano Julio Urías.

Eso obligará al manager Dave Roberts a arrancar con el zurdo Clayton Kershaw, quien en teoría sería el ideal para el trabajo.

Pero Kershaw, un futuro miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, es quizás el mejor lanzador de todo el béisbol de abril a septiembre.

El zurdo ha tenido espasmos musculares en la espalda y ya está desde su salida anterior en modo playoffs, donde se convierte en un pitcher mediocre, incapaz de responder a la hora cero.

Kershaw ostenta un envidiable balance de 175-76 en campañas regulares, con efectividad de 2.43, pero en postemporadas es un serpentinero de 11-12 y 4.31 de promedio de carreras limpias.

De todos modos, por más descansado que tenga su cuerpo de abridores en manager Kevin Cash y su bullpen sea poderoso como pocos, los Dodgers son los grandes favoritos.

Ya empezó a circular en Los Angeles la consigna “Este es el año”, luego de que fuera común desde la década de los 50, cuando el equipo vivía en Brooklyn, repetir una y otra vez, a modo de consuelo, “Será el año próximo”.

Para los Dodgers, este es el año…a menos que dave Roberts se encargue de echarlo a perder una vez más.

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