La Cuba del recuerdo | Nuestros cómicos

En el año 1958, Cubaera una isla con seis millones de habitantes caracterizados por su gran sentido del humor, me acuerdo de un gran amigo mío Tico (costarricense), Abel Cienfuegos, que me decía que nosotros los cubanos nos reímos hasta de nuestras desgracias, que por cierto han sido muchas en los últimos sesenta y dos años.

La comedia en teatro nace en Italia, el padre de la comedia italiana es el dramaturgo Veneciano Carlo Godoni, de ahí salta la idea a Francia siendo el dramaturgo Molliere su primer impulsor, , entonces la idea va hacia España y de ahí viene a nuestra querida Cuba formándose al principio nuestro teatro bufo y vernáculo con grandes escritores y excelentes cómicos. Hacer reír en teatro es más difícil que hacer llorar.

El teatro bufo tiene a un personaje fundamental que es negrito girando el guión alrededor de el, uno de los primeros fué Arquímedes Pous, después vino Mario Acebal terminando con Miguel Arredondo. Otros personajes del teatro vernáculo y el bufo eran una señora chusma, Alicia Rico y Mimí Cal lo bordaron; un español, Adolfo Otero; un chino, el chino Wuong; una mulata muy bien proporcionada y satica, esos eran los personajes importantes en el teatro vernáculo, el tema era siempre muy gracioso sobre acontecimientos actuales; el teatro bufo eran los mismos personajes pero el tema siempre era de “política criticada relajeadamente”.

El primer teatro que llevó esos tipos de teatro en Cuba fué el Alhambra, yo no lo conocí pero mi papá me contaba que el se ponía más años para poder entrar. Después vino el teatro Shanghai que estaba dentro del pleno del enorme barrio chino habanero en la calle Zanja. A ese si yo era asiduo y me divertía muchísimo. Siempre ponían unas películas pornográficas en blanco y negro que eran tan viejas que uno se reía de ellas y entonces venía el show donde no había pornografía, sino que habían

situaciones entre el gallego, negrito, chino, la vieja chusma y la mulata que te reías mucho, siempre con malas palabras tan bien colocadas que te tenías que reír, una palabra obscena en español cubano dicha en el momento adecuado deja de ser obscena y se convierte en graciosa. Un mago en ese arte era nuestro inolvidable Álvarez Guedes; el empezó en Cuba haciendo el papel de borracho entrometido que siempre te quería cantar un punto guajiro, te decía “te voy a cantar uno” y cuando empezaba metía un grito que te sorprendía jocosamente. En el exilio convirtió la expresión muy cubana “coño” en algo festivo elevándola a la posteridad quitándole la c y la o del principio y añadiendo varias “oes” al final convirtiéndola en “ñooooo!”, expresión muy cubana para aumentar el significado de lo que estás hablando o pensando. El nos dejó cientos de cuentos a cada cual más gracioso entre ellos:

El de la venta del pavo

El del avión macho

El de la vieja de las peritas “y” higuitos.

El cubano y la nieve.

Los viejitos desmemoriados.

El tercer “peo” de la marquesa.

Y muchísimos más que harían esta composición interminable.

Hubo parejas famosas como “ Garrido y Piñeiro” Alberto Garrido hacia el papel del negrito, se pintaba de negro y Federico Piñeiro

hacia el papel del gallego siendo el gallego de verdad, muy gracioso ver cuando bailaban pues Garrido era excelente bailarín y Piñeiro bailaba estilo choti madrileño muy serio, te morías de la risa, ellos hicieron mucho teatro y cuando salió la televisión fueron usuales de la CMQ.

Otra pareja fué la formada por Leopoldo Fernández y Aníbal de Mar con doble personajes: Pototo y Filomeno en la cual siempre Pototo metía en apuros a Filomeno, al final siempre decía Filomeno: “Pototo suéltame ya, mira que me tienes lleno”, a lo cual Pototo decía: “pero porque Filomeno si Pototo no ha hecho ná”, la otra pareja de ellos eran Tres patines y el señor Juez en la “tremenda corte” que todavía se oye en toda la radio en español del mundo y hacen reír a muchos aun después de desaparecidos.

Entre los maestros del humor cubano estaban: Jesús Alvariño, Salmoyedo, Mamacusa Alambrito, Julito Díaz, el sesante, Eduardo Egea, Minín Bujones, Otto Sirgo, Tito Hernandez, Rolando Ochoa y muchos más, me perdonan por los que se me olvidan pues mi mente no da para tanto ingenio y arte.

Hay que mencionar lo mas importante que eran los escritores cómicos con Castor Vispo a la cabeza, creador y autor de la “Tremenda Corte”.

El humor lo ha usado el cubano a través de los años para mostrar muchos contratiempos y vicisitudes, explicándolos a través de el .

Me acuerdo de en el año 1959, ver a Pototo, (Leopoldo Fernández), en una función en el teatro Nacional, que estaba dentro del muy ilustre Centro Gallego, señalar un cuadro de Fidel Castro y decir “este lo voy a colgar en esa pared”, la función fué abruptamente interrumpida por una chivata jefa de un Comité de defensa de la Revolución (CDR) y se querían llevar detenido a Leopoldo Fernández, a lo cual el habló muy fuerte y bonito como un patriota que era temblando de emoción y rabia denunciado a Fidel Castro como ladrón y asesino.

En ese momento todo el teatro vernáculo y bufo cubano fué eliminado recibiendo un zarpazo la libre expresión en Cuba.

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