La Cuba del recuerdo | El ganado vacuno en Cuba antes del 1959

La importación de ganado vacuno en Cuba empezó en el siglo XVI cuando empezaron a traerlo de La Española a la zona oriental de la isla, en las provincias de Oriente y Camagüey.

El crecimiento de la ganadería cubana tuvo un gran desarrollo hasta el 1958 debido a la formación del BANFAIC, Banco de Fomento Agrícola e Industrial Cubano

a principios de la década del 1950, por el señor Felipe Pazos; este fue un banco que le prestaba dinero al campesino cubano, así el podía producir alimento para el pueblo cubano. Dentro de esa idea estaba la ayuda a los colonos cubanos productores de carne que en ese tiempo habían más de 70,000.

El cubano es un gran consumidor de carne y en el 1958 Cuba tenia una res y media por cada habitante.

Nueve millones para seis millones de cubanos.

La producción de ganado vacuno estaba adelantada con las mejores técnicas suizas de inseminación artificial y la importación de cementales al precio de $100,000 cada uno para purificar la raza.

Las razas que se desarrollaban eran la Angus, Charley y la Holstein. Las dos primeras para carne y la tercera para leche.

La raza Angus, de exquisita carne, cuando pasa de 600 libras empieza a criar más grasa que carne por lo tanto se sacrifica cuando llega a ese peso; la Charley, por el contrario, puede crecer hasta más de 900 libras manteniendo la buena proporción de carne y grasa, dando una carne de superior calidad. Esa era la que se consumía en mi casa. La Holstein es puramente para dar leche. Cuba tenia plantas ordeñadoras automáticas con aire acondicionado y música para mayor rendimiento lechero. La leche en Cuba se vendía pasteurizada y homogeneizada y había toda la que tú querías. Una de las lecherías más grandes era La Santa Beatriz en el barrio de la Víbora en La Habana. Otra era la Balkan con su famoso yogurt en generosos pomitos de cristal con boca ancha.

La carne la consumíamos en diferentes cortes:

Bistec de palomilla.

Boliche para asar.

Bistec de filete.

Falda para sopa.

Picadillo de carne de primera.

También en ocasiones especiales y cocinados por chefs especiales: corazón, rabo, hígado, riñones, lengua, etc. Tengo que confesar que el hijo de Caridad (yo) no comía vísceras.

Mi mamá era una cocinera experta en todos los cortes mencionados primero y hacía un picadillo

moliendo junto:

Carne de jarrete (es la de los músculos gemelos de la res.)

Carne de cerdo sin grasa.

Jamón de cocina.

A partes iguales más un chorizo, una cebolla, un ají verde y varios dientes de ajo.

Y dejaba el paquete en el frío (nevera) toda la noche, al otro día cocinaba un picadillo que era “comida de faraones”. También hacía un boliche mechado con chorizo del cual yo siempre me comía dos rodajas.

Del ganado vacuno se aprovechaba todo, se comía la carne, vísceras, la piel para hacer bellos artículos y hasta los cuernos para hacer utensilios.

Cuando Fidel Castro tomó su sanguinario poder en Cuba, lo primero que hizo fue eliminar el BANFAIC, robarse todo el dinero de él y crear el fatídico INRA, el cual no ayudó al campesino cubano.

Se comieron todos los cementales y una de las ideas locas de Fidel Castro fue cruzar la raza Holstein con la Angus para tener una vaca que de leche y carne lo cual vino en detrimento hereditario de las dos razas eliminándose las dos por si solas en Cuba.

En 1958 la ganadería llegó a tener el segundo lugar de la economía cubana después del azúcar.

Hoy la carne de res está fuera de la canasta básica del cubano y es un crimen el tenerla con castigos fuertes de años en la cárcel.

Ay, mi Cuba querida!

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