Pero el domingo, Coen estrenó en el Festival de Cine de Cannes su primer documental, “Jerry Lee Lewis: Trouble in Mind”, del que recién se supo el mes pasado cuando se anunció el programa del festival. La película, que A24 distribuirá a finales de este año, es un retrato abrasador de la leyenda del rock ‘n’ roll y el country realizado casi en su totalidad con imágenes de archivo, llenas de actuaciones fascinantes en vez de entrevistas a personalidades.

Es la primera película de Coen sin su hermano Joel luego de tres décadas como una de las sociedades más sólidas e inquebrantables del cine. El año pasado, Joel hizo “The Tragedy of Macbeth” (“La tragedia de Macbeth”), una película que sugirió que a su hermano nunca le hubiera interesado. Ethan ahora también prepara con su esposa y colaboradora, la editora Tricia Cooke, una comedia sexual lésbica de viaje por carretera que escribieron juntos hace 15 años.

“Jerry Lee Lewis: Trouble in Mind” comenzó con su antiguo colaborador T-Bone Burnett, quien en 2019 grabó un álbum de góspel con Lewis, de 86 años. La película, como señalaron Coen y Cooke en una entrevista antes de su estreno en Cannes, toca algunas de las partes más complicadas del legado de Lewis. (El músico se casó con su prima de 13 años cuando él tenía poco más de 20 en lo que entonces era su tercer matrimonio). Pero sobre todo, da vida a la asombrosa fuerza de la dínamo musical detrás de canciones como “Whole Lotta Shakin’ Goin’ On”, “Great Balls of Fire” y “Me and Bobby McGee”.

AP: Muchos pensaron que usted, Ethan, ya no estaba interesado en hacer películas. ¿Qué cambió?

COEN: Lo que cambió es que me empecé a aburrir. Estuve con Trish en Nueva York al comienzo del confinamiento. Ya sabes, todo era un poco aterrador y claustrofóbico. Y T-Bone Burnett, nuestro amigo de hace muchos años, se nos acercó, en realidad más a Trish que a mí, para preguntarnos si queríamos hacer esta película básicamente con material de archivo. Podíamos hacerla en casa.

COOKE: Era como un proyecto de película casera. Ambos somos grandes fans de su música. Tenía algunos problemas con otras partes de la vida de Jerry Lee. Pensaba “no sé si quiero tocar eso”. Pero terminó siendo muy divertido. Honestamente, T-Bone llegó a nosotros como dos semanas después de que comenzara la pandemia, así que fue un salvavidas.

AP: Ethan, ¿qué fue lo que minó su deseo de hacer películas?

COEN: No pasó nada dramático. Empiezas de niño queriendo hacer una película. Todo es entusiasmo: ¡vamos a hacer una película! Y la primera película es sencillamente muy divertida. Luego la segunda película es muy divertida, casi tan divertida como la primera. Y después de 30 años, no es que no sea divertido, pero es más trabajo de lo que había sido. Joel sentía lo mismo, pero no tanto como yo. Es un subproducto inevitable del envejecimiento. Y las dos últimas películas que hicimos juntos fueron realmente difíciles en términos de producción, muy difíciles. Entonces, si no tienes que hacerlo, en algún momento dices, “¿por qué estoy haciendo esto?”

COOKE: Demasiados westerns.

COEN: Se estaba volviendo un poco viejo y difícil.

AP: Cuando dice “difícil”, ¿tiene que ver con el ecosistema de la industria?

COEN: En absoluto, aunque eso obviamente ha cambiado hasta volverse irreconocible en comparación con cuando comenzamos. Pero no, fue la experiencia de producir y haber estado haciéndolo durante no sé cuántos años, tal vez 35. Fue la experiencia de hacer una película más como rutina y como algo menos divertido.

AP: ¿Ha cambiado algo ahora que se preparan para hacer una película juntos este verano?

COEN: Todo depende de las circunstancias. Terminamos esta (el documental) hace bastante tiempo y todavía estábamos sin hacer nada. Teníamos este viejo guion y pensamos: “Oh, deberíamos hacer eso. Sería divertido”. Esa es la película en la que estamos trabajando.

COOKE: No quiero hablar por Ethan, pero sé que yo, en algún momento, dejé de editar porque mis prioridades cambiaron. Ahora nuestros hijos han crecido y nosotros todavía nos llevamos bien y nos divertimos haciendo cosas juntos. Habíamos escrito algunas de estas cosas y Joel y Ethan siempre decían: “Las pondremos en un cajón. Los niños lo encontrarán algún día”. Ahora decimos “OK, hagámoslo. Abramos ese cajón y veamos si alguien quiere hacer esta película”.

AP: Ethan, ¿anticipa que usted y su hermano seguirán caminos separados en el cine?

COEN: No lo sé. Ir por caminos separados parece sugerir que podría ser definitivo, pero nada de esto sucedió de manera definitiva. Ninguna decisión es definitiva. Podríamos hacer otra película. No sé cuál será mi próxima película después de esta. La pandemia pasó. Me convertí en un bebé grande y me aburrí y renuncié, y luego vino la pandemia. Así que, ¿quién sabe?

AP: ¿Concibió siempre “Trouble in Mind” como un documental basado en archivos, sin entrevistados?

COEN: La película tiene una historia previa a nuestra participación. Originalmente, se concibió como una sesión de góspel que T-Bone produjo con Jerry Lee en 2019. En el camino, compilaron una gran cantidad de imágenes de archivo. Parecía tener más sentido hablar de Jerry Lee que de esta sesión en particular. Lo llevamos incluso más lejos de esa manera.

COOKE: Cuando T-Bone nos lo presentó inicialmente, describió que lo quería como un poema sinfónico. No creo que hayamos hecho eso. (Risas)

COEN: Sí, eso suena un poco afrutado.

COOKE: Pero desde el principio no queríamos tener un montón de cabezas parlantes, especialmente si no eran la de Jerry Lee.

COEN: T-Bone fue explícito al decir que quería que la película comenzara con esa actuación en “The Ed Sullivan Show” de “She Woke Me Up to Say Goodbye”. Y quería que terminara con “Another Place, Another Time”. Y dijimos “Oh (grosería), eso es genial”. Él nos dijo todas las actuaciones. Dijimos: “Genial. Estás hablando de una buena película”.

AP: Ustedes han trabajado ampliamente en películas de ficción. ¿Pensaron alguna vez en hacer un documental? ¿Ven muchos documentales?

COOKE: Hice un breve documental hace años llamado “Where the Girls Are” sobre el torneo de golf de Dinah Shore. En general, a ambos nos encantan los documentales. Frederick Wiseman y los Maysles y Pennebaker y Barbara Kopple. Todos esos documentalistas más antiguos.

COEN: ¿Por qué son todos viejos?

COOKE: Nosotros somos viejos.

COEN: ¿Viste el documental de los Beatles? Estuvo fantástico.

AP: Cuanto más nos alejamos de las películas y la música estadounidense de mediados del siglo pasado, más me parece que fue un período de creación tan fértil que nunca se repetirá. Como que de donde sea que salió Jerry Lee Lewis, ya no es un lugar del que sale nadie.

COEN: Estoy totalmente de acuerdo. Es como que, sí, todo eso desapareció.

COOKE: Las cosas no se descubren de la misma manera. Para Jerry Lee, cuando era joven, ir a un club de blues no era algo a lo que tuviera acceso y se convirtió en una pasión increíble. Todo ahora es tan grande, tan global, no es que eso sea necesariamente algo malo, pero no parece haber la misma pasión que en los años 30, 40 y 50.

AP: Cuando uno lo ve actuar, con los brazos que suben y bajan como pistones, es tan dinámico que no se puede evitar preguntarse de dónde sale esa energía.

COEN: Los músicos son fenómenos. Lo digo en el mejor sentido posible.

COOKE: Él habla de la Iglesia Pentecostal. Es casi como si hubiera superado esta pasión por tocar. Solo recuerdo quedar hipnotizada cuando empezamos a ver las imágenes.

COEN: Examinar las imágenes de archivo fue una bendición única en la vida, pero también una maldición. Porque él también hizo su (grosería) de cosas.

AP: ¿Cuál es su umbral personal en cuando al comportamiento de un artista y su arte? “Trouble in Mind” deliberadamente no busca emitir un juicio.

COEN: Si es una buena película, por eso es buena. ¿Qué se supone que debemos hacer con eso? Cierto, esa es una pregunta permitida. Eso es lo que hace que la película sea interesante. ¿Cómo pones a ese artista magnético junto con esa persona defectuosa? Quiero decir, ninguno de los Beatles se casó con su prima de 13 años, pero en cierta manera es como la película de los Beatles y por qué es tan emocionante. Dices “guau”. Estas son al mismo tiempo figuras culturales enormes y seres humanos diminutos. Eso es lo que es alucinante.

Jerry Lee es muy parecido. No creo que nadie en su sano juicio vaya a pedir el embargo de su música porque como persona tenía ciertos defectos. ¿Quién impone esa elección? Toda la gloria a T-Bone por presentarnos la oportunidad y decir que va a ser sobre Jerry Lee, sobre este músico, y no sobre otros diciéndonos qué pensar sobre Jerry Lee o nosotros editorializando, diciéndole al público qué pensar. Todas esas cosas no son recetas para hacer una buena película y no sirven a Jerry.

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Jake Coyle está en Twitter como http://twitter.com/jakecoyleAP

Fuente: Associated Press

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