Díaz-Canel 25 septiembre 2021

Díaz-Canel pone la libreta de racionamiento cubana como ejemplo de garantía del derecho a la alimentación

Dice en la ONU que la única solución al hambre y la malnutrición es transformar de manera urgente los patrones de producción y consumo del capitalismo

Miguel Díaz-Canel afirmó que su Gobierno garantiza el derecho universal a la alimentación de todos los cubanos mediante la libreta de racionamiento, al intervenir en la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios, en el Segmento de Alto Nivel del 76 período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), publica Radio Cadena Agramonte.

El gobernante sostuvo que la canasta básica familiar normada incluye 19 artículos alimenticios de primera necesidad a precios asequibles y que la reciben "todos los cubanos y cubanas".

Sin embargo, no fue hasta después de las protestas del 11J que el primer ministro cubano Manuel Marrero anunció que las persona que habían vivido durante décadas indocumentadas y sin estatus legal en La Habana y otras regiones tras emigrar dentro del país serían autorizadas a adquirir la canasta básica de la libreta de racionamiento en su actual lugar de residencia.

Hasta el 6 de septiembre, las autoridades cubanas habían entregado 45.995 libretas de racionamiento a nuevos núcleos familiares, pero evitaron mencionar que una gran parte de estas solicitudes eran de personas que se trasladaron a La Habana, en busca de mejores condiciones económicas y laborales, y a quienes el régimen considera "ilegales". Muchas viven en barrios construidos de forma irregular y que carecen de servicios básicos.

Contrario a lo manifestado por Díaz-Canel sobre la garantía del derecho a la alimentación del pueblo, muchos cubanos consideran que la política de racionamiento solo ha generado más desigualdades y un tremendo descontento en el sector de la población que recibe menos ingresos.

En medio de la escasez agudizada por la pandemia de Covid-19 y la llamada Tarea Ordenamiento, el Gobierno cubano comenzó a comercializar módulos de comida y aseo en moneda nacional, casi siempre compuestos de pollo, picadillo, aceite y detergente.

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Se distribuyen a razón de un módulo por libreta de racionamiento, o sea, por núcleo familiar, aunque estos pueden estar constituidos por una, tres, cinco y hasta 16 personas.

El racionamiento tampoco garantiza que todas las personas puedan adquirir los productos, después de hacer colas que pueden durar más de diez horas. La inmensa mayoría de las veces, los productos con que surten los establecimientos se agotan en apenas tres horas.

Siguiendo la tradición del régimen cubano, Díaz-Canel acusó a Estados Unidos de intentar provocar hambre y desesperación en el pueblo cubano para derrocar a su Gobierno.

Señaló que en Cuba se avanza en la implementación del Plan Nacional de Soberanía alimentaria y educación nutricional que, según el Gobierno, está enfocado en disminuir la dependencia de las exportaciones; potenciar la capacidad productiva el uso de la ciencia, la tecnología y la innovación, y desarrollar sistemas alimentarios eficientes y sostenibles a nivel local.

El Gobierno lleva años hablando de ese plan, pero los cubanos solo experimentan más escasez.

Díaz-Canel dijo que la única solución al hambre y la malnutrición en le mundo es "transformar de manera urgente, radical y sostenida los irracionales e insostenibles patrones de producción y consumo del capitalismo, que están destruyendo el medio ambiente y la biodiversidad".

Mientras el gobernante cubano culpaba a los patrones capitalistas de producción y consumo por el hambre y la malnutrición y alababa las políticas castristas, su vicepresidente, Salvador Valdés Mesa, sostenía que en Cuba hay medio millón de hectáreas productivas ociosas, según publica Granma.

"La nación no puede seguir invirtiendo sumas millonarias en la importación de alimentos, cuando tenemos alrededor de medio millón de hectáreas productivas ociosas, y las que están en explotación no rinden a plena capacidad", aseveró el funcionario, citado por el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba.

Valdés Mesa realizó un recorrido por Guantánamo, Santiago de Cuba y Granma, acompañado por el ministro de la Agricultura, Ydael Pérez Brito, en el que evaluó la aplicación de las 63 medidas gubernamentales para "ayudar a satisfacer las demandas no cubiertas de productos agrícolas y generar ingresos al desarrollo local".

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