Cuba 10 julio 2021

La Cuba del Recuerdo El paseo Del Prado en La Habana.

En la segunda mitad del siglo XVIII, el Rey Carlos III nombró a Felipe Fons de Viela, Marqués De la Torre, Capitan General de la isla de Cuba. El Marques se conoce como el primer y gran urbanizador de La Habana, construyendo parques, fuentes, paseos, avenidas y boulevares.

Murallas y el decidió construir el primer paseo extramuros por fuera de la Muralla, así en el 1772 construye lo que primero se llamó boulevar de la Reina y más tarde paseo Del Prado por su homólogo en Madrid.

Originalmente empezaba en el Malecón y llegaba hasta la calle Neptuno, era de tierra con olivos y uva caleta a sus alrededores. La Habana, codiciada por piratas, se encontraba altamente protegida por cientos de cañones, cuando se consideraron obsoletos muchos se fundieron y con ese bronce se hicieron ocho enormes leones que actualmente están protegiéndolo.

Más tarde, en la Cuba Republicana, que bajo la presidencia del General Gerardo Machado, el lo amplió a tres secciones más para formar el parque central, el capitolio y el parque de la Fraternidad, por lo tanto el paseo Del Prado en La Habana tiene cuatro secciones:

1.- Boulevar desde el Malecón hasta la calle Neptuno. Donde está el Hotel Inglaterra donde yo fuí concebido a finales del mes de Diciembre un 1937.

2.- Parque Central, donde está la gran estatua de nuestro Apóstol José Martí con su mano apuntando al futuro, allí íbamos los alumnos de mi colegio Baldor a depositar una rosa blanca todos los 28 de Enero.

3.- La sección del Capitolio, donde está nuestro Capitolio Nacional, mas grande que su homólogo en Washington DC, con una gran explanada delante donde estaban los aires libres con orquestas y restaurantes. Allí yo vi por primera vez la Orquesta Anacaona, formada por mujeres la cual sonaba muy sabrosa y con las cuales tuve el gusto de bailar muchas veces hasta altas horas de la madrugada,

4.- Parque de la Fraternidad con la estatua de la India. Donde se encontraba originalmente el Campo de Marte donde los soldados españoles hacían prácticas en tiempos de la Colonia. Muchos cubanos, incluyendo a mi padre todavía lo llamaban así.

Con pisos de terraza, bancos de granito, numerosos árboles y gran cantidad de bellas farolas, únicas en su tipo, que le daban al Prado un aspecto especial, no encontrado por mi en otros Prados que he visitado en el mundo.

Ahora bien yo tengo muchos recuerdos tiernos del paseo Del Prado, a raíz de sacar mi licencia de conducir yo acostumbraba a pasear en mi auto por el Prado, conociendo a muchachas las cuales después nos convertimos en grandes amigos.

En el Prado del Malecón hacía la calle Neptuno, a mano izquierda, a medianía se encontraba la tienda francesa Guerlain, donde yo compraba mi agua Imperial para mi y Mitzuco para mis amigas. Que tienda más linda y elegante. Uno entraba y parecía que estabas en la sala de una casa y te atendían muchachitas muy elegantes, lindas y amables que te guiaban en los gustos que querías comprar. A mi me atendía mi Gracielita que siempre me proporcionaba los más ricos perfumes de Guerlain.

Ahora bien, mis recuerdos más ricos, sabrosos e inolvidables eran en los carnavales de La Habana, para mi eran superiores en mujeres bellas, música y alegría que en cualquier otra parte del mundo. Ocurrían en el mes de Febrero, con el friecito de nuestro suave invierno, rico para arrollar con las comparsas.

El viernes y sábado por la noche eran las carrozas y comparsas, el domingo eran los paseos en convertibles o descapotables y camiones adornados, y el pueblo se desbordaba en ellos con un recorrido desde el parque de Maine, parque Maceo, todo el Malecón, todo el Prado dando la vuelta en la calle Neptuno haciendo el recorrido a la inversa, así se daban varias vueltas, gente en los camiones y descapotables adornados tirando serpentinas, confetis y caramelos a la gente que se agrupaba en grandes cantidades por todo el recorrido.

El desfile de carrozas empezaba con la de la Reina del Carnaval de ese año y su Corte, mujeres bellas, brillando con sus bellos trajes y dando mucha alegría. Después venían las demás carrozas, de firmas comerciales, cada una más linda que la otra. Cada carroza tenía un arreglo especial con un tema específico, me acuerdo un año que la cerveza Polar tenía la figura de un oso polar con una enorme enorme cerveza Polar. Y así pasaban, y entre carroza y carroza estaban las comparsas. Cada una con su tema. Los Alacranes, Los componedores de batea, Las Jardineras, y muchas más. Cada una con su música y letra en particular, las Jardineras cantaban:

Ahí vienen las Jardineras

Vienen regando flores.

Esta comparsa ensayaba en el “solar del montañé”, una manzana de terreno vacía circulada por las calles San Lázaro, Infanta, San Francisco y Jovellar, a dos cuadras de mi casa y yo me le escapaba a mis padres para estar en los ensayos, siempre mi padre me iba a buscar como a las diez de la noche y me regañaba por haberme escapado pero creo que a él le gustaba que yo estuviera allí, después siendo yo más mayor ya me iba para el solar y ahí si me divertía mucho y ya no me buscaban, lo primero que hacía era ayudar a los congueros a afinar las tumbadoras; en aquel entonces no contaban con las tuercas de hoy en día para atezarlas,

había que encender

papel de periódico y ponerlas con cuidado

encima del fuego

para que el cuero

se pusiera

digno del toque

allí aprendí a hacerlo,

y a tocar el macho,

al caliente ritmo

de las calientes tumbadoras

que rico,

piquitipapapa,

piquitipapapá

Allí estaba yo

Tocando el macho

Y la negra Caridad

Viene y me dice

Blanquito,

que tú hace aquí?

Tocando los cueros

Pa que tu baile

Le respondí yo

Piquitipapapá

Piquitipapapa

La Mulatica Orquídea

Moviendo voluptuoso

Su bien formado cuerpo

De frescos 19 años

Le baja el santo

Ay que Revolucion

Ay que sabroso ambiente

Piquitipapapa

Piquitipapapa

Ahí va el negro Serafin

Con su corneta china

A tocar música

Encantadora de serpientes

Piquitipapapa

Piquitipapapa

Los hijos de la negra Lola

Encargados de cencerros

Y campanas con sus claves hacen que la música gire

En ascendientes remolinos

Hacia el cielo cubano

Negro y dulce,

Fresco y suave

Piquitipapapa

Piquitipapapa

La comparsa empieza,

Arrollando por el Prado

Con el giro de las farolas

Con velas encendidas

Y sus colores brillantes

Piquitipapapa

Piquitipapapa

El aguardiente picante

Como perros de caza

empieza a correr libremente

Pero por si acaso

Yo llevo mi canequita

De mi ron Matusalén

Hoy alegre

Mañana bien

Piquiti papapa

Piquiti papapa

La música sigue

El tiempo pasa

Tú no lo sientes

Tú pies se mueven,

cargas la conga,

No te cansas

Es que estas

Embriagado por esa música

Mezcla de España y Africa

Que Cuba le dio la vuelta

Y la convirtió

en la Conga cubana.

Piquiti papapa

Piquiti papapá

Ay Cuba

Ay mi Prado

Donde están?

Bueno me emocioné, lo siento, perdón.

Pero antes de acabar

Quiero aclarar

Que todo esto pasó

Antes de conocer

A mi linda florecita

Piquitipapapa

Piquitipapapa

Fuente: Ramoncito 7-9-2021

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