Chile 28 septiembre 2021

Denuncian que acciones xenófobas en Chile son consecuencia de la falta de políticas migratorias

Organismos internacionales, como las Naciones Unidas, así como organizaciones no gubernamentales tanto extranjeras como venezolanas, han alzado sus voces en rechazo a los violentos hechos xenófobos ocurridos el pasado fin...

Organismos internacionales, como las Naciones Unidas, así como organizaciones no gubernamentales tanto extranjeras como venezolanas, han alzado sus voces en rechazo a los violentos hechos xenófobos ocurridos el pasado fin de semana, en la ciudad de Iquique al norte de Chile, contra migrantes venezolanos que pernoctaban desde hace un año en carpas improvisadas en la Plaza Brasil.

El lunes, la Fiscalía chilena abrió una investigación sobre esos hechos; mientras que el gobernador de la región de Tarapacá, José Miguel Carvajal, repudió lo ocurrido y presentó un recurso contra el presidente Sebastián Piñera, por considerarlo “responsable” de la violencia contra los migrantes. A su juicio, el mandatario ha mostrado “inacción frente a la crisis migratoria y la emergencia humanitaria”.

“Lo que viene ocurriendo en Chile es el resultado de la falta de una política migratoria que se haga cargo de los problemas reales de la región, en cuanto a la movilización de personas venezolanas”, afirmó Patricia Rojas, presidenta de la Asociación Venezolana en Chile.

Para Benigna Zambrano, representante de la Organización Migrante Miranda Intercultural, “los ataques xenófobos contra personas venezolanas en movilidad humana, que califican como refugiadas, es un odio reciclado a la migración que se vive hace años en el norte de Chile. Recientemente, fue con la migración colombiana y ahora con la venezolana”.

Rojas aseveró que el aumento de migrantes venezolanos en condición irregular podría deberse a las restricciones del Estado. “Hemos visto que en los últimos tres años se ha venido imponiendo una serie de restricciones a los venezolanos para poder ingresar al territorio chileno, como la visa consular de responsabilidad democrática y la visa de turismo, lo que generado el ingreso masivo de personas de nacionalidad venezolana de manera irregular al territorio chileno”.

Desplazamiento forzado y en aumento

El desplazamiento de venezolanos a Chile comenzó aproximadamente desde 2015, cuando se agudizó la crisis humanitaria en Venezuela. De acuerdo con la base de datos del gobierno chileno y del Departamento de Extranjería y Migración, en la actualidad unos 500.000 venezolanos residen en ese país. Asimismo, desde 2018 se convirtieron en la primera comunidad extranjera en esa nación, superando a los peruanos.

Esto originó que el gobierno de Chile comenzara a aplicar restricciones para limitar el flujo de ciudadanos venezolanos a su territorio. Creó la llamada «visa de responsabilidad democrática» para quienes tienen la intención de establecerse en el país. Posteriormente, en junio de 2019 y dado que esto no detuvo el incremento de migrantes, el Estado estableció una visa consular de turismo para los venezolanos que ingresaban a esa nación.

Rojas explicó las medidas adoptadas por el gobierno chileno no han servido para frenar el flujo migratorio: “En este último año hemos visto que el Estado chileno ha intentado regular por decreto el ingreso de estas personas y ha intentado establecer las expulsiones colectivas como una especie de señal para desestimular la llegada de personas de manera irregular, a pesar de que el gobierno de Chile en la práctica y a nivel comunicacional ha expresado que los venezolanos son bien recibidos en Chile”.

Advirtió que la situación de los venezolanos en el norte del país es bastante vulnerable. “Son personas que a veces no tienen los medios ni siquiera para movilizarse de una ciudad a otra. No tienen medios para comprar alimentos ni para pagar albergue o habitaciones, lo que obliga a que las personas opten por quedarse en carpas en espacios públicos, lo que ha estresado a las comunidades de estas ciudades”.

Expectativas frente a la crisis migratoria

Rojas admitió que en ocasiones la pernota de estos migrantes en campamentos improvisados originan focos de delincuencia en los sectores donde se encuentran. “Efectivamente, en esta plaza también había un grupo de personas que se encargaba de arrendar carpas y esto generó focos de delincuencia, pero esto lleva años ocurriendo y las autoridades locales no habían hecho nada para solventar esta situación”.

Dijo que las personas que ingresan a Chile de forma ilegal se mantienen en situación irregular y “la nueva ley de migraciones no se hace cargo de estas personas. Hay un proceso de regularización, pero no incluye a las personas que ingresaron al país de manera irregular. En uno de los artículos transitorios de la ley se les invita a salir del país y conseguir las visas consulares. Pero conociendo los antecedentes de la revisión de solicitud de visas consulares, las personas no se quieren mover del territorio chileno y es entendible esta situación”.

Indicó que entre las medidas que debería tomar el gobierno chileno está la creación de mesas de trabajo multisectoriales e interregionales. “Chile, como cualquier otro país de la región, no puede hacerse cargo por sí solo del número de los venezolanos que se han visto obligados a salir del país. Creo que si seguimos el ejemplo que ha dado Colombia a través de integrar a todos los sectores, pudiéramos encontrar más soluciones y que sean más efectivas, en lugar de tratar de ignorar el problema”.

Zambrano advirtió que los migrantes son “personas en movilidad forzada, producto de la crisis venezolana, que deben ser consideradas refugiadas, recibir protección internacional y responsabilidad del Estado de Chile. (Se les debe) otorgar medidas de protección internacional como el refugio, contemplado en la ley chilena y tratados internacionales. Y aplicar la ley antidiscriminación 20609/2012 por xenofobia”.

En cuanto a los venezolanos que ya se encuentran en ese país en situación legal, pero que se han mostrado en contra de la migración de sus connacionales, ambas representantes hicieron un llamado a la conciencia: “Son igual de extranjeros que sus connacionales que desprecian con clasismo y discriminación. La migración y el refugio son parte de los derechos humanos”, sentenció Zambrano.

Finalmente, Rojas, reflexionó: “La recomendación siempre es tratar de cumplir con las normas, a pesar de encontrarse en una situación irregular. Tratar de colaborar con la convivencia en lugares de acogida. Chile es un país que a pesar de estar en Latinoamérica es bastante distinto a las costumbres de nuestro país y evitar confrontaciones con estos grupos que son bastante minoritarios, pero están movidos por el odio y la xenofobia”.

Fuente: hispano Post

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