Mundo 27 mayo 2020

AP FOTOS: Sepelios solitarios debido a pandemia en EEUU

JERSEY CITY, Nueva Jersey, EE.UU. (AP) — Mohammad Altaf, el espíritu generoso. Eudiana Smith, la precursora. Servius Collin, el cuidador. Todos fueron víctimas fatales del COVID-19 y ninguno tuvo el funeral que merecía.

La pandemia de coronavirus ya dejó más de 100.000 personas fallecidas en Estados Unidos, y numerosas familias conmovidas han tenido que honrar a sus muertos de lejos y en pequeños grupos en esta era de distanciamiento social.

Las restricciones a las reuniones numerosas apenas están siendo flexibilizadas, y muchos se han visto obligados a privarse de las muestras colectivas de afecto que ayudan a los vivos a sobrellevar su pena.

Cuando Smith, una profesional de la salud mental jubilada que murió a los 73 años, fue enterrada este mes en un cementerio cerca de su casa en Jersey City, Nueva Jersey, numerosas personas presenciaron desde sus vehículos mientras los trabajadores inhumaban el féretro. Luego sólo se permitió que una persona a la vez se acercara a la tumba.

“Mi madre estaba saludable y todavía llena de vida”, indicó su hija, Erika Bermudez.

Bermudez dijo que su madre era una precursora, la primera de la familia que emigró de Jamaica a Estados Unidos.

“Fui privada de la experiencia de poder homenajear su vida de una manera que ofreciera algo de admiración por la mujer que fue”, señaló Bermudez.

Bermudez hizo cuanto estuvo a su alcance y transmitió la ceremonia en vivo por internet a amigos y parientes que no pudieron asistir al sepelio.

Después de que Altaf, conductor de un vehículo para el transporte de personas y padre de tres hijos, falleciera a los 48 años en Brooklyn, dos docenas de hombres acudieron el 17 de mayo a la Funeraria Musulmana Al-Rayaan para asistir a las tradicionales ceremonias de lavado del cadáver y oración.

“Mi hermano tenía tantos buenos amigos... yo esperaba que tal vez demasiadas personas asistieran al funeral”, dijo su hermano menor, Tariq Aziz. “Pero por esta situación es muy arriesgado”.

Sin embargo, Aziz se dijo agradecido de haber cumplido con los ritos funerarios para su hermano, tal como habría deseado el hombre devotamente religioso a quien sus paisanos paquistaníes conocían por su generosidad y amabilidad.

“Las personas no quieren tocar a quienes han fallecido con este tipo de enfermedad”, dijo Aziz. “Estamos intentando no pensar demasiado. Sólo continuamos rezando por él para que su alma esté en paz y descanse”.

Tanto Nueva York como Nueva Jersey han flexibilizado en los últimos días las disposiciones que habían suprimido prácticamente los sepelios al prohibir las reuniones de grupos de personas.

Sin embargo, incluso las nuevas disposiciones obligan a realizar los funerales en forma muy acotada.

Ahora se permite la asistencia al mismo tiempo de hasta 10 personas en Nueva York a condición de que se encuentren a 1,80 metros (6 pies) unas de otras. En Nueva Jersey se permiten hasta 25 personas si la ceremonia se efectúa al aire libre y 10 personas si es bajo techo.

Antes de su fallecimiento el mes pasado a los 79 años, Servius Collin, de Newark, Nueva Jersey, rara vez se perdía las reuniones de su unida familia haitiana, en especial los sepelios.

Sin embargo, el suyo tuvo que ser discreto.

Tres de sus hijos y dos de sus cónyuges se reunieron para verlo brevemente el 30 de abril en una funeraria en Newark, vestido con un traje elegante, una corbata de cachemira roja y un sombrero moderno de fieltro.

La familia esperó afuera de la funeraria hasta que les abrieron la puerta. Les permitieron pasar y les dieron 15 minutos para rendirle homenaje y tomar algunas fotografías a fin de enviarlas a parientes que no pudieron asistir.

Diuene Collin dijo sentir como si su padre hubiera muerto “sin dignidad”.

“Yo decía constantemente: si hubiera sabido que mi papá iba a dejarme así, habría pasado más tiempo con él", afirmó.

Fuente: Associated Press

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