Antonio Pacheco 09 noviembre 2020

Pacheco paga el precio de su libertad

El Juego de las Estrellas de la Serie Nacional de Béisbol debía celebrarse en Santiago de Cuba, pero fue suspendido a causa de las inclemencias del tiempo generadas por el ciclón Eta.

Pero las lluvias fueron lo de menos. Otra tormenta vino aparejada al cancelado partido, en el que los organizadores intentaban rendir homenaje a los mejores peloteros santiagueros de las últimas seis décadas.

A casi todos, menos al mejor, al Capitán de Capitanes, Antonio Pacheco, a quien las autoridades deportivas de la isla no le perdonan que luego de dejar el alma en el terreno por la provincia y por la selección nacional, haya decidido emigrar a Estados Unidos en busca de un futuro que le garantice una vejez digna.

Encima del dugout de primera base del estadio Guillermón Moncada fueron colocados los números de los peloteros santiagueros más emblemáticos en la historia de las Series Nacionales, pero faltaba el 6 de Pacheco, lo cual desató la indignación de los fanáticos.

“La amnesia está matando a la pelota nacional”, aseguró el periodista Michel Contreras, quien enarboló la frase Number Six Matters, mientras que el laureado fotógrafo deportivo del diario Granma, Ricardo López Hevia, llamó a una campaña “para que Antonio Pacheco no siga siendo ninguneado en el estadio de sus amores. Que pongan su número arriba del dugout de Santiago”.

Pacheco es el único pelotero en integrar las selecciones nacionales cubanas en todas las categorías, desde infantil y juvenil, hasta de mayores.

Después de participar en 22 Series Nacionales con el equipo de Santiago de Cuba, emigró en el 2014 a Estados Unidos y trabaja como instructor en el sistema de Ligas Menores de los Yankees de Nueva York.

Desde entonces, el régimen lo ha condenado al ostracismo y le ha negado su entrada al Salón de la Fama del béisbol cubano.

Es el precio que tiene que pagar por ser un hombre libre.

Fuente: Redacción de americateve.com

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