Ajuste Cubano 15 junio 2019

¿También el fin de la Ley de Ajuste Cubano?

Desde esta semana los cubanos que piden asilo en EEUU no pueden esperar una resolución de su proceso en territorio estadounidense y son devueltos a México como ocurre con todos los emigrantes hispanohablantes.

Así lo establece un acuerdo entre los gobiernos de Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador, el controversial programa estadounidense del Protocolo de Protección a Migrantes (MPP), que se ha extendido —sin previo aviso y por sorpresa— para los peticionarios de la Isla, de acuerdo con un reporte de Cubanet.

Hasta este jueves 13 de junio, los solicitantes de asilo que se regresaban a México eran de Guatemala, Honduras y El Salvador, y en un porcentaje variable y elegidos al azar.

Todos ellos habían cruzado a EEUU por Tijuana, Mexicali y Ciudad Juárez. Estas ciudades mexicanas fueron aplicando progresivamente este año el MPP, que se extenderá por toda la frontera.

A la cubana Yordaris Martínez le dieron un documento con una cita en la Corte de El Paso, Texas, para el mes de noviembre. Deberá estar en la madrugada en la parte mexicana de uno de los puentes fronterizos de Ciudad Juárez y de ahí, le acompañarán autoridades mexicanas hasta la mitad sur del puente fronterizo. Ahí se encontrará con oficiales estadounidenses que la transportarán a la Corte.

Embed

"Nos pasamos 49 días en el estado de Texas esperando una corte migratoria. Nos regresaron hoy, esperábamos ir hacia adelante. Dónde está la Ley del Ajuste Cubano… necesitamos que nos ayuden. Somos 17 cubanas", dijo a Cubanet Martínez, una licenciada en Cultura Física, de 29 años, de Holguín.

Desde enero de 2017, la única opción para los migrantes cubanos era prolongar su estadía en EEUU pidiendo el asilo político, para así cumplir el requisito fundamental de permanencia en EEUU de la Ley del Ajuste Cubano.

En esa fecha se eliminó la medida de "pies secos, pies mojados", por la que los cubanos podían solicitar la admisión condicional hasta tener el derecho a la residencia legal al año y un día de permanecer en EEUU.

Con el primer retorno a Ciudad Juárez (México) de los solicitantes cubanos de asilo, la Ley de Ajuste Cubano no se podrá llevar a cabo. Los isleños deberán esperar en México todo su proceso de asilo político que transcurrirá en El Paso, Texas, una ciudad donde la Corte deniega en un 98% los casos de asilo político, según datos oficiales.

"Queremos respuestas, qué va a pasar con nuestros casos. Necesitamos que nos ayuden", suplicó Martínez, madre de dos niños que tuvo que dejar en Cuba con la esperanza de llevarlos a EEUU en cuanto obtuviera su tarjeta de residencia estadounidense.

En el puente fronterizo del Paso del Norte-Santa Fe, por el que se cruza ordenadamente para solicitar el asilo político, Enrique Valenzuela, director del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (COESPO), confirmó a Cubanet el "retorno de 17 cubanas" a México.

"Comenzaron hoy jueves. Se aplicará para solicitantes de asilo que hayan cruzado legalmente o ilegalmente a EEUU. Esta medida afecta a todos los migrantes hispanohablantes, incluidos los cubanos, si bien no sabemos aún si aplicará a todos los solicitantes o sólo a un porcentaje", afirma la máxima autoridad de atención a emigrantes del Gobierno estatal de Chihuahua, de Ciudad Juárez.

La medida se establece en medio de ultimátum dado por el presidente Trump a México para que controle el flujo migratorio en un plazo de 45 días o establecerá aranceles a los productos mexicanos.

La mayoría de las cubanas retornadas no quisieron hablar. Tienen miedo. No es el caso de Adriana Herrera, también de Holguín, 22 años, quien recorrió siete fronteras hasta llegar a EEUU.

"Realmente no sabemos lo que va a pasar. Nos pasamos 55 días en un campamento, esperando a una Corte y nos enviaron a México, sin derecho a una llamada a un abogado, a un familiar", lamentó.

"Me siento destruida porque al final tantos días ahí, pensando que valía la pena el sacrificio para esperar la Corte y retornaron a unas 50 cubanas y centroamericanas, y un niño. Juárez es muy peligroso", añadió.

Del campamento de carpas en el que se encontraba detenida en EEUU, no sabe el nombre. "Era Zaragoza… algo así". Sólo intenta olvidar el horror de estar entre carpas, ducharse solo una vez cada dos semanas. Y la comida: avena para el desayuno, para comer una sopa de polvo y en la tarde, un burrito.

"Estamos desesperadas. Somos muchas cubanas, por favor, ayúdenos. Yo quiero que todos los cubanos que estén en EEUU luchen por nuestros intereses", pidió desde Ciudad Juárez.

Fuente: diariodecuba.com

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario