Mundo 08 marzo 2016

Vagabundo acusado en Puerto Rico por crimen de hace 6 años

SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — El Departamento de Justicia de Puerto Rico dice haber resuelto el asesinato de un niño ocurrido hace seis años en un barrio elegante, un caso que dejó perplejos y enojados a muchos en el territorio estadounidense.

Un vagabundo manco que se cree padece enfermedad mental fue acusado de la muerte de Lorenzo González, de 8 años, quien según las autoridades falleció varias horas después de que fue atacado con un cuchillo y de que recibió un golpe en la cabeza en su casa al amanecer del 9 de marzo de 2010.

"A través del tiempo se plantean una serie de teorías... Se han debatido en todos los medios", dijo el martes el secretario de Justicia, César González. "Yo entiendo que el caso del asesinato de Lorenzo González Cacho está bien resuelto. Se inicia un proceso de hacerle justicia a ese incidente tan desgraciado".

El arresto sorprendió a muchos puertorriqueños porque funcionarios previos de Justicia habían dicho que tenían evidencia que involucraba a la madre del pequeño y a un hombre que estaba con ella esa noche. Ana Cacho perdió la custodia de sus dos hijas pocos días después del asesinato como resultado de esas sospechas. No está claro si ahora la recuperará.

Las autoridades habían dicho con anterioridad que el vagabundo no era un sospechoso. Pero González señaló que nueva evidencia y el apoyo del FBI los condujo a presentar cargos contra Luis Gustavo Rivera Seijo, quien está detenido tras fijársele una fianza de tres millones de dólares; será presentado ante la corte el 29 de marzo. El abogado defensor Mario Moczo dijo a reporteros que su cliente es inocente.

González describió a Rivera como un hombre fuerte e inteligente que alguna vez prestó servicio en el ejército de Estados Unidos. Dijo que el homicidio ocurrió poco después de que Rivera fuera excarcelado erróneamente tras haber sido arrestado en relación con la muerte de otro hombre indigente.

El funcionario agregó que Rivera buscó que alguien lo llevara a la capital, San Juan, pero un conocido sólo lo pudo trasladar al poblado costero de Dorado, lugar donde vivía entonces la familia del menor de edad.

Una vez que estuvo en Dorado, Rivera ingresó a la fuerza a la casa del niño y comió galletas, bebió un poco de jugo y tomó un cuchillo, señaló González. Indicó que el intruso trató de huir cuando se percató que había gente dentro de la vivienda, pero atacó al niño cuando lo vio.

Cacho llevó a su hijo a una clínica un par de horas después del ataque y dijo que ella pensó que se había caído de la cama, como había ocurrido en una ocasión previa, señaló la policía. González agregó que él y otros habían analizado si la madre del pequeño debía ser acusada de negligencia, pero que no existía evidencia suficiente para hacer eso.

Cacho se negó el martes a realizar comentarios.

"Vamos a dejar que el Departamento de Justicia haga las declaraciones correspondientes", dijo a reporteros.

González indicó que no prevé una investigación sobre la manera como se manejó la investigación del caso bajo gobiernos diferentes, incluido el hecho de que la escena del crimen no fue protegida. Dijo que su departamento analizó siete teorías diferentes, interrogó a 120 personas y recibió ayuda de 36 agentes del FBI antes de cerrar el caso.

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Danica Coto está en Twitter como: www.twitter.com/danicacoto

Fuente: Associated Press

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