Mundo 30 septiembre 2016

Uruguay: ex prisionero Guantánamo radicaliza su protesta

MONTEVIDEO, Uruguay (AP) — El ex prisionero de Guantánamo Abu Wa*el Dhiab, en huelga de hambre desde hace casi dos meses, advirtió el viernes que dejará de ingerir líquidos si el gobierno uruguayo no atiende su reclamo de que le permitan abandonar el país para reunirse con su familia.

"Ya les he dado tiempo, les he dado más y aún más. El lunes voy a empezar otra vez con la huelga seca", dijo el refugiado sirio a la prensa tras señalar que su huelga de hambre lleva 53 días.

El ex prisionero, que habló en árabe y fue traducido al inglés y al español, se mostró dispuesto a llevar su protesta hasta las últimas consecuencias. "Es importante que sepan que no voy a ser atendido por ningún médico, no voy a aceptar que me trasladen a un hospital, ni voy a aceptar que me den suero para resucitarme".

Dhiab, que lucía muy delgado pero tuvo fuerza y lucidez para hablar más de 70 minutos, acusó al gobierno uruguayo de incumplir la promesa de traer a su familia al país como, según dijo, le había garantizado un secretario del entonces presidente José Mujica (2010-2015) en Guantánamo antes de ser liberado. "Está todo filmado", afirmó.

El sirio admitió que al salir de Guantánamo firmó un compromiso de permanecer dos años en Uruguay pero remarcó que sólo lo hizo cuando antes se le aseguró que su familia estaría en el país cuando él llegara, algo que no ocurrió.

"Uruguay no respetó esa primera promesa, que fue que mi familia iba a estar aquí en Uruguay cuando yo saliera de Guantánamo. Tampoco todas las otras promesas y condiciones que han incumplido. Y por toda esta experiencia de incumplimiento yo ya no confío en lo que el gobierno de Uruguay me dice", manifestó. "Después de tanta espera es imposible creerle al gobierno uruguayo".

El sirio, de 45 años, reclama que lo dejen reunirse en otro país con su familia, que reside en Turquía.

El delegado del gobierno uruguayo para los refugiados de Guantánamo, Christian Mirza, dijo que ese país, al igual que Líbano y Catar, han rechazado la posibilidad de recibir al ex prisionero. "Pero se sigue trabajando y hay gestiones en curso", manifestó a The Associated Press.

Dhiab dijo que Venezuela le ofreció refugio para él y su familia pero que las presiones de Uruguay y Estados Unidos impidieron que esa posibilidad se concretara.

Sostuvo que su familia se presentó ante el consultado uruguayo en Estambul el 17 de junio para tramitar una visa para venir a visitarlo. "La respuesta que recibieron fue que no había visas para ellos", afirmó.

Mirza dijo que la versión de que Uruguay le exigió la deportación a Venezuela "es algo medio absurdo" y sostuvo que, según datos de la cancillería, la familia de Dhiab no concurrió al consulado en Estambul "en el día y la hora en la que habían sido convocados".

"De todos modos nuestro principal interés es que siga vivo y poder encontrar un país que lo reciba", agregó.

El sirio abandonó Uruguay en julio y reapareció en Caracas donde manifestó su deseo de viajar a Turquía. Tras estar un mes detenido en Venezuela fue deportado por haber ingresado sin realizar los trámites migratorios correspondientes, según la versión del gobierno uruguayo.

Dhiab manifestó que en junio se ausentó de Montevideo para participar de un retiro espiritual en Chuy, una pequeña ciudad en la frontera entre Uruguay y Brasil donde vive una pequeña comunidad árabe islámica. "Era el primer ramadán que iba a poder pasar entre musulmanes en 15 años", dijo.

Las versiones de la prensa lo perjudicaron, dijo. "Los medios de comunicación comenzaron a tener un papel que me causó mucho daño, estaban repitiendo cosas absolutamente falsas, que un terrorista estaba en Brasil antes de los Juegos Olímpicos y esto me puso en peligro", afirmó.

Entonces habría decidido viajar a Venezuela. Dhiab dijo que todos los pasajes de autobús que compró en el trayecto y en todos los hoteles donde estuvo, exhibió los documentos que Uruguay le ha dado y que lo habilitan a salir del país. E insistió en que nunca tuvo y no tiene ningún nexo con el terrorismo.

Uruguay lo recibió en 2014 junto a otros cinco ex prisioneros de la cárcel estadounidense, tres sirios, un tunecino y un palestino.

Estados Unidos ha usado su base en Guantánamo desde enero de 2002 para mantener a sospechosos de vínculos con Al Qaeda y el Talibán.

Fuente: Associated Press

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