Deportes 22 mayo 2016

Tras triunfo en Preakness, los Desormeaux apuntan a Belmont

BALTIMORE (AP) — Famosos por sacar el máximo provecho a los caballos, los hermanos Keith y Kent Desormeaux señalan que su relación es más bien profesional.

Desde luego, hay cariño fraternal entre ambos. Pero después de que el dúo consiguió el sábado la victoria en Preakness con Exaggerator, hubo pocas muestras visibles de ello. Keith, el entrenador, batió un puño en el aire mientras Kent montaba al potro para cruzar primero la meta.

"Es interesante que nuestros estilos son iguales", comentó Keith el domingo. "Es por eso que no hablamos mucho. Sabemos exactamente qué quiere cada quién".

En el hipódromo Pimlico Race Course seguía lloviendo el domingo. De pie frente al establo usado para la Preakness, Keith, de 49 años, explicó la forma en que él y su hermano menor lograron una fórmula ganadora en una carrera de la Triple Corona.

"Estábamos juntos acá hace un par de años. Él se fue a California y yo permanecí aquí y pasé buena parte del tiempo en el circuito Texas-Luisiana-Kentucky y en puntos intermedios", dijo Keith. "Pero nos unimos en estos últimos años en California. Yo entreno para un estilo menos acelerado de correr, y pocas veces verán a Kent en la punta".

Además, tener a un hermano como jockey facilitaría la comunicación con él.

"No tienes que preocuparte por herir los sentimientos de tu empleado... ¡Oh, esa no era la palabra!", dijo Keith. "No puedo ser tan duro con Gary Stevens, pero él es mi hermano y todo resulta más fácil cuando fluye la adrenalina".

Tras finalizar segundo detrás de Nyquist en el Derby de Kentucky con Exaggerator, Kent hizo una carrera brillante en Preakness. Permaneció junto a la valla, a una distancia segura, antes de rebasar a Nyquist en la recta final y de enfilarse a la meta sobre una pista fangosa.

Fue la tercera victoria conseguida en Preakness por parte de Kent, de 46 años, quien también ha ganado el Derby en tres ocasiones. Para Keith, fue el mayor triunfo de su carrera como entrenador.

La victoria llegó visiblemente por un gran mérito de su hermano. Pero eso no desencadenó muestras de emotividad.

"Nos abrazamos ahí", dijo Keith. "Pero, ¿amor fraternal? No sé si con otras personas sea diferente. Cuando sabes que tienes este tipo de cariño no necesitas andarlo mostrando. Sabemos lo que tenemos".

La victoria truncó el intento de Nyquist por ganar la Triple Corona. Dio además a Keith una sensación de euforia que se contuvo durante años.

"Personalmente, nunca tuve dudas de que llegaría aquí", afirmó. "No era cuestión de si lo lograría sino de cuándo. Eso es lo que me decía. Si me despertaba todos los días preguntándome cuándo ganaría el Derby, Preakness o Belmont no hubiera disfrutado mi trabajo. Todos los días me levanto agradecido por ganarme la vida haciendo esto".

Fuente: Associated Press

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