Associated Press 25 junio 2016

Tormentas en West Virginia dejan devastación

CLENDENIN, West Virginia, EE.UU. (AP) — Numerosas familias se vieron obligadas a dejar sus hogares debido a las inundaciones y tormentas que azotaron a West Virginia, y permanecían el sábado en la incertidumbre sobre su futuro.

"No tengo nada", sollozó Cathy Light al comer una hamburguesa donada por una iglesia local. "¿A dónde iremos ahora?"

En medio del fango y los escombros desparramados por doquier, Cathy y su esposo Chris dijeron que las hamburguesas donadas eran como "caídas del cielo".

Estaban sentados en un estacionamiento en el poblado de Clendenin. A su izquierda yacía el techo tumbado de un establecimiento Dairy Queen. Al lado estaba una casa móvil que había sido destrozada. Por los aires se percibía cierto olor a comida podrida de un mercado que hace poco estuvo inundado de lodo húmedo.

Antes de ser rescatados por un bote en Clendenin el sábado, lo único que los Light pudieron salvar fue a su perrito y un televisor que estaba encima de un armario en su dormitorio.

Las fuertes lluvias que azotaron West Virginia dejaron por lo menos 24 muertes y a familias desamparadas, en la agonía de saber que lo habían perdido todo.

La escena en Clendenin, en el condado Kanawha, no fue tan mortífera como la de Ranielle. Dieciséis personas murieron en el condado Greenbrier, 15 de ellas en Ranielle. Greenbrier es el único condado en que según las autoridades, siguen personas desaparecidas.

"Al parecer no hay gente desaparecida en los demás condados, pero la situación es muy fluctuante", estimó Chris Stadelman, asistente del gobernador Earl Ray Tomblin.

La alcaldesa de Ranielle, Andrea "Andy" Pendleton, sollozó el sábado al contemplar la devastación causada por la tormenta.

"Lloro por mi gente, lloro por todos los negocios perdidos", expresó la alcaldesa.

Seis autobuses llenos de habitantes cuyas viviendas quedaron sin electricidad o dañadas fueron evacuados. Algunas personas fueron llevadas inicialmente a una instalación de los bomberos, que también quedó inundada por lo que se mudaron a tienda abandonada. Cuando ese lugar también comenzó a llenarse de agua, los habitantes fueron llevados a una iglesia a 64 kilómetros (40 millas) de distancia).

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Contribuyeron a este despacho los corresponsales Scott Stroud en Nashville, Tennessee y Steve Helber en White Sulphur Springs, West Virginia.

Fuente: Associated Press

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