Entretenimiento 21 marzo 2016

"The Passion", una noche emocionante para los más creyentes

NUEVA YORK (AP) — Para los convertidos a los que predicaba, "The Passion" debió haber sido un regalo edificante.

Para otros que se toparon con el musical en su camino a programas rivales como "Little Big Shots" o "Once Upon a Time", el "espectáculo en vivo" de dos horas de la cadena Fox, pese a su buena dosis de benevolencia, se sintió más bien como un sermón.

Llegar el Domingo de Ramos con el preternaturalmente prolífico Tyler Perry como anfitrión era ciertamente ambicioso.

Siguiendo los pasos de musicales en vivo de TV recientes como "Peter Pan" y "The Wiz", "The Passion" fue incluso más allá de la innovadora puesta de "Grease" en enero al montarse casi enteramente en exteriores, con New Orleans como escenario de fondo.

Con multitudes reunidas alrededor del escenario al aire libre, el programa presidido por Perry trascurrió como una especie de cruzada musical. "New Orleans es nuestra Jerusalén", declaró Perry, acreditando a la ciudad como una que, después del huracán Katrina, ha vivido su propia resurrección.

Producida por dick clark productions, esta versión de "The Passion" contó la conocida historia de las últimas horas de vida de Jesús de Nazaret, incluyendo la Última Cena, la crucifixión y la resurrección, pero en tiempos modernos, con ropa casual y canciones pop.

"Es una historia de amistad, traición, fe y perdón", dijo Perry. "Pero al final del día 'The Passion' es sobre el poder del amor".

Además de cumplir un papel clave como narrador para ayudar a mantener la entrecortada estructura, Perry también presentó las idas a cortes comerciales: "Y al regreso, Judas forcejea con una decisión inimaginable".

Los grandes eventos del programa también incluyeron una procesión con una cruz iluminada de 6,1 metros (20 pies), cargada por una multitud de locales desde el Super Dome, un sitio que vio tanta miseria durante Katrina, pasando con esperanzas renovadas por el Barrio Francés hasta llegar al Woldenberg Park a los pies del río Mississippi, donde se encontraba el escenario.

Una reportera acompañó a la procesión, entrevistando a lo largo de la noche a los participantes.

Los astros incluyeron a Trisha Yearwood (María), Seal (Poncio Pilatos), Chris Daughtry (Judas), Prince Royce (Pedro) y Jencarlos Canela (Jesús), quienes se lucieron cantando a todo pulmón. La colección de canciones populares, algunas alegres y otras tristes, inyectaron al show de energía positiva, pero no mucho más que eso.

"Cuando te miro a los ojos / es como ver el cielo de noche / o un hermoso amanecer", le canta Yearwood en inglés a su hijo, Jesús, al adaptar el tema "I Won't Give Up", un éxito de Jason Mraz que, como la mayoría de las canciones, difícilmente le hizo justicia al propósito sagrado de la noche.

La gran excepción, también en la voz de Yearwood, fue el himno de fe "You'll Never Walk Alone" del musical de los 70 "Carousel" de Rodgers y Hammerstein. Fue quizás el momento más emotivo del espectáculo.

"The Passion", que por momentos pareció un concurso musical, fue un programa televisivo diferente, lleno de buenos sentimientos y reafirmación, y merece crédito por eso.

Desafortunadamente, las canciones y el arte dramático no fueron lo suficientemente cautivadoras como para enganchar a nadie que no fuera creyente.

Para ellos, debió haber sido una celebración. Para convertidos potenciales, no fue tan entretenido como prolijo y moralizante.

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En Internet:

www.fox.com

Fuente: Associated Press

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