Associated Press 13 mayo 2016

Texas: Centros de detención de inmigrantes dañan a menores

AUSTIN, Texas, EE.UU. (AP) — Los centros de detención en Texas para familias arrestadas que cruzaron sin autorización legal a Estados Unidos por la frontera sur parecen más cárceles donde los menores han enfermado, se ha afectado su salud mental y se han puesto en peligro, testificó un grupo de madres inmigrantes el viernes.

Las mujeres describieron cómo se vive en dos centros durante una audiencia en un tribunal, en la que un grupo activista solicitó al juez que impida al estado conceder a esos lugares licencias de funcionamiento como instalaciones residenciales de cuidado de menores.

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), mediante las firmas privadas que administran los dos centros de detención en Texas, pretende que se otorguen las licencias a ambos lugares luego que un juez federal en California determinara el año pasado que los niños inmigrantes no podían permanecer retenidos en establecimientos que carezcan de los permisos para instalaciones de cuidado de menores.

Después que el Departamento de Servicios para la Familia y de Protección entregó el mes pasado una licencia temporal a la instalación de 500 camas en Karnes City, el grupo activista Grassroots Leadership, con sede en Austin, presentó una demanda bajo el argumento de que la agencia carecía de la autoridad para conceder a esos centros los permisos de instalaciones de cuidado de menores.

Grassroots Leadership ha solicitado una orden judicial temporal que impida la aplicación de la normativa que permite el otorgamiento de las licencias a los dos centros de detención.

La otra instalación es el Centro Residencial para Familias Sur de Texas, que tiene 2.400 camas, en Dilley. Ambas instalaciones se encuentran al sur de San Antonio y abrieron en 2014 debido a la llegada de decenas de miles de madres y niños procedentes de América Central.

Tres centroamericanas que viven en la instalación en Dilley dijeron en español en su testimonio que el agua del lugar tiene mal sabor y hace que los menores enfermen, que tengan dolor de estómago y vómito.

The Associated Press no difunde los nombres de las madres dado que la jueza federal Karen Crump ordenó que no fueran identificadas, ya que hacerlo podría ponerlas en peligro porque huyeron de sus países natales debido a amenazas de las pandillas.

Una de las mujeres dijo que su hija de siete años está deprimida y no puede dormir después de pasar 25 días en la instalación en Dilley.

"Ya no quiere estar ahí", dijo la mujer, procedente de Guatemala.

"Siempre me pregunta '¿por qué estoy aquí?'. Ella pregunta 'si estamos huyendo de la maldad en nuestro país ¿por qué es que cuando llegamos aquí estamos en esta cárcel? ¿Es que las personas aquí son malas como en Guatemala?'''.

Una cuarta mujer, retenida en Karnes City, testificó por teléfono que su hija de 12 años está ahora "muy asustada" después que una compañera de habitación la acosó sexualmente y la tocó en sus partes íntimas.

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Lozano informó desde Houston.

Fuente: Associated Press

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